miércoles, 9 de diciembre de 2009

Pool

¿Te conté que yo me iba a llamar Luis Javier?

¿Y que cuando mi papá vio que no, que nada que ver, eso no alteró sus planes en absoluto e igual me empezó a llevar al pool del barrio todos los días en la tardecita, aunque mi mamá ponía el grito en el cielo?

Bueno, sí.
Creo que lo primero que leí en mi vida fue "Se prohibe tirar massé".

Y hasta te podría jurar que mi primera palabra fue "buchaca".



Todo esto sólo para mostrarte un perrito, cosita más linda, ñuñi ñuñi (el perrito):

http://www.youtube.com/watch?v=yHiiG3-yU7k

martes, 8 de diciembre de 2009

Hagamos lo siguiente: tú corre y yo me duermo en tus laureles

Corríjanme -con ternura- si estoy equivocada, pero si la carrera espacial sólo sirvió para que ahora tengamos teflón y velcro, pues déjenme decirles que vale cada uno de los morlacos que se gastaron.

Al velcro le debo no haberme roto la espalda atando cada dos cuadras las zapatillas de mi hija, y también no verme sometida al engorroso proceso de enseñanza del nudo de lacito. Al final yo tenía razón: "no importa si a los dos (o seis, no me acuerdo) años todavía le doy la comida licuada, a los veinte ya va a masticar", o "no importa si no le enseño el nudo de lacito; si realmente es necesario, a los veinte años ya lo va a haber aprendido de alguna manera".

¿Y al teflón?
Aaaaaaah, al teflón Pablo Neruda tendría que haberle escrito una oda. Pero parece que no tuvo el gusto de conocerlo.

No he hecho el cálculo exacto, pero así, a ojo, estimo que he ahorrado una fortuna al no comprar esas cosas que acá llaman "esponja de acero" y "lana de acero", que, por cierto, no son ni esponjas ni lana ni acero (seeeeeeee, ponlo en la lista de Curiosidades Chilensis; al lado de "pan de pascua" y "azúcar flor"... a ti te digo... ah, encontré "Placita Yarur"...) y que aparte te dejaban las uñas a la miseria cuando raspabas las ollas y sartenes, así que ahí hay otra fortuna que me ahorré en manicure.
Pero como nunca me he hecho la manicure, descontemos esa fortuna.

También está ese asunto con las ollas de aluminio; eso que como que desprenden una cosa que si la comes a la larga te mueres o quedas tonto; pero, en aras del rigor científico, desechémoslo porque hagas lo que hagas -o dejes de hacer lo que dejes de hacer- a la larga siempre al final te mueres, y tontos... bueno, la tontera es como el tango, en algún momento ocupa un lugar importante en tu vida.

Pero no nos apartemos del teflón (eso fue un chiste, ¿lo notaste?... "no nos apartemos del teflón"... ¿no?... bueh, andá a cambiar la pastisha), lo que más me gusta del teflón es que ahora ninguna suegra va a venir a decirme A MÍ que no sé ni freír un huevo, porque ahora hago huevos revueltos única y exclusivamente cuando YO quiero.

Y en esto no escatimo en gastos.
Un día, cansada de acordarme de la madre de los fabricantes de sartenes que le ponen poquito teflón y que no te duran nada, me compré una bien bien bien cara, francesa y todo, que se veía que tenía tanto teflón que lo más probable que mi último deseo fuera que me hicieran una omelette de jamón en ella, y que mientras la bajaba con una stellita, fueran y me prepararan de postre unos panqueques con manjar. Peeeeeeeeero, ¿viste como es la vida?, el otro día a la tontorrona se le salió el mango.

El teflón impecable, eso sí.

¿Faltará mucho para que los franceses inventen el mango insalible?

viernes, 4 de diciembre de 2009

Si un argentino viene y me dice...

"Amooor, hay que cambiar la pastiiisha", me muero, me muero, te juro que me muero.

De indignación.

Indeclinable



Claro, nadie que tenga un mínimo apego a la vida podría rehusar semejante invitación.
De todas maneras, como saben que todo se te olvida, el segundo aviso aparecerá clavado en tu puerta con un puñal.

No, no, no, gordo, nada que ver. No es lo que estás pensando...

http://www.cope.es/tecnologia/03-12-09--maniquies-copiloto-ahuyentar-atracadores-coches-112334-1

jueves, 3 de diciembre de 2009

Cosas que le pasan a una amiga mía (...o Sólo llamé para dejarte asiiiiií la cabeza)

Si por esas cosas de la vida un día te empieza a doler la cabeza tipo 7 de la tarde, no te hagas la valiente y pienses "bah, debe ser tensional, mejor no tomo nada, total al rato me acuesto y se me pasa", porque vas a despertar a las 5 y media de la madrugada con un dolor de esos que reflotan tus instintos homicidas, que menos mal que duermes sola que si no eso sería un baño de sangre, y no contenta con eso después agarrarías la guillotina que tuvieras más a mano, y si justo no hay ninguna entonces no importa, con el cortauñas que está en el velador alcanza, y pedacito a pedacito te harías a ti misma la Gran Robespierre, pero antes de llegar a eso le das una oportunidad a las disciplinas orientales, y te aprietas aquí, allá y acullá, y nada: la digitopuntura no es la respuesta; entonces te paseas como loca por toda la casa a ver si es cosa del feng shui, y tampoco: el mal chi se te pegó como lapa, así que mucho con lo de orientales, mucho con lo de milenarias, pero vas a tener que recurrir nomás a la amputación sin anestesia y con el cortauñas porque de la guillotina ni luces; ah, pero antes te dan ganas de arrancarte los ojos de las órbitas con un destornillador porque la tenue claridad que se filtra a través de las cortinas de las ventanas te taladra los cerrados párpados, entonces buscas un foulard 100% silk que tienes por ahí -porque si vas a perder la cabeza que sea con estilo- y te vendas los ojos para tratar de impedir que entre la maldita luz, y cuando estás así justo te acuerdas de Dios, y elevas los vendados ojos al cielo, y de pronto descubres que si te meces un poquito de izquierda a derecha y de derecha a izquierda como que se te pasa un poco, y ahí te olvidas de Dios y te acuerdas de Stevie Wonder, que te reirías si no se te estuviera partiendo la cabeza, y así, haciendo de Stevie Wonder, te pones a esperar que el Migranol que te tomaste recién -sí, sí, el mismo que tendrías que haberte tomado a las 7 de la tarde, tarada- te haga efecto, y para amenizar la espera qué mejor que un poco de música, así que cantas mentalmente I just caaaaall to saaaaay I love youuuuuu, I just caaaall... y zas que te acuerdas de que hay que tener cuidado con lo que se desea, ¿música quería la perla?, OK: empiezan a cantar los pajaritos de mierda esos, y el que lleva la voz cantante es ese reiterativo y monotemático que no hace más que preguntar si han visto a mi tío Agustín, ése que hace que uno se acuerde de los Detenidos Desaparecidos y los años 80, que fueron una mierda, porque si en los 70 había plata y no había cosas, en los 80 había de todo y no teníamos ni un cinco, que es peor, pero no importa porque ya está haciendo, I just caaaaaall, lo suyo el Migranol y, I love youuuuu, suena el despertador, y no tienes para qué levantarte porque ya estás en pie hace hora y media, entonces te descubres los ojos y vas a la cocina a preparar el desayuno de tu universitaria hija, y no porque seas una madre particularmente abnegada, sino porque estás haciendo mérito para cuando ella se forre en plata capaz que defendiendo a narcotraficantes y te compre un departamentito de un ambiente, con piso de parquet, en Providencia, y con geranios en las ventanas, o mejor podría ser cannabis sativa, que así como vamos en 30 o 40 años más ya va a ser de uso legal, y qué otra cosa vas a hacer si ya vas a tener como 80 años...

En síntesis: con la jaqueca no se jode.



Coda
Lean -o relean- esto que está re bueno:

http://weblogs.clarin.com/podeti/archives/001745.php



martes, 1 de diciembre de 2009

No hay

No, flaca, no hay.

Y fíjate que te lo digo de entrada.

No porque podría tramitarte un rato. Jugar con las expectativas, que le dicen.

Que sí, que no, que esto, que lo otro, que lo de más allá, pero para qué vamos a estar con cosas si no hay.

Agradece la franqueza y que no tuviste ni que preguntar.

Aparte no sé de dónde sacaste que había.

A ver, ¿te dijo alguien que había?...


No, no, no, m'hija, las suposiciones las carga el diablo. Y las interpretaciones son odiosas.

A su edad debería saberlo.

Así que vuélvase por donde vino y vea cómo hace, porque no hay.