En el capítulo anterior, dejamos a mí (porque esto se trata de mí, a ver si nos vamos entendiendo) en la incómoda posición de tener que decidir quién tendrá algo para echarse a la boca el próximo año y quién no. Y estoy hablando de comida.
Pues bien, sin más armas que un cuaderno cuadriculado y un lápiz BIC azul de punta gruesa, procedí a ubicarme estratégicamente a la diestra de la directora. Porque voy a ser su "brazo derecho" y además estaba más fresquito.
Considerando que, según estudios recientes, el 84% de los chilenos(as) no entiende lo que lee y que en el resto del mundo la cosa debe andar por ahí, me, les, nos evitaré la descripción de la variopinta galería de personajes que desfiló ante nuestros cuatro ojos durante unas tres horas. Además, qué... ¿soy Maupassant yo?
A cambio, les propongo que nos vayamos directo al clímax del asunto. Porque acá, contrariamente a lo que opinan las revistas femeninas de ultraderecha del siglo pasado, lo que importa es el clímax. El jugueteo previo lo dejamos para otro momento, ¿estamos? Bien, el clímax, decía, fue súbito, emocionante (casi lloré, te juro) y bastante perturbador. De hecho, no he pensado en otra cosa desde ayer...
Ah, perdón, el clímax.
A por ello:
Ante un par de mujeres que, calculo yo, entre las dos hacían como 72 años que repartieremos salomónicamente en 36 para cada una y al que se atreva a esbozar siquiera un ínfimo atisbo de sonrisa lo mando desalojar el salón, tenemos a un veintiochoañero M (la inicial fue cambiada para resguardar su anonimato) que, luego de los trámites de rigor (trayectoria, desempeño, medición de masa muscular, esas cosas) y a continuación del discurso en que le expuse claramente qué queremos hacer, por qué, con qué contamos (esta parte fue breve; brevísima; pero al decir esa única palabra usé todos los recursos que el Arte de la Persuasión pone a nuestro alcance... creo que ahí se me fue un poco la mano... pero espérense), a quiénes necesitamos y que si no lo logramos nos vamos con poco más de 100 niños esperando un tren del aprendizaje y todo al reverendo carajo, el tipo va y se despacha un: "Estoy dispuesto a partirme el lomo por ustedes".
Y no encuentro en la lengua castellana escrita los signos para dar a entender la expresividad de la oración anterior porque estos "¡ !" no me sirven. A ver si los de la RAE se ponen las pilas por una recondenada vez y me solucionan esta carencia en vez de andar aprobando que los chilenos digan "los domÍnicos" en lugar de "los dominIcos", que es como Dios, y sobre todo la Orden de los Dominicos, manda.
***
Que hay gente que está dispuesta a decir cualquier cosa con tal de trabajar, que el empresariado ya logró convertir al trabajador en un esclavo, que qué voy a hacer con este Super Poder que Dios me dio, que a ver si alguien me indica dónde venden látigos y un par de disfraces de Gatúbela, que capaz que pase a integrar el batallón de hombres que me ha engañado... Basta.
Hoy no me pidan descripciones ni conclusiones.
"I want to be alone".
(Otro poco de Cien niños esperando un tren aquí. Más no encontré.)
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jueves, 29 de diciembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
Cosas que no le pasan nunca a nadie en la vida
Unos tipos, aparentemente Los Buenos, escapan en un auto negro que parece que ni toca el suelo.
Los Malos les pisan los talones.
Pero en serio, así como en Matrix.
Matrix 1, obvio. Porque que me perdonen los hermanos Wachini, pero en la 2 me dormí en plena escena de la persecución, y eso que estaba en tercera fila. Igual alego en defensa de los Wachini que era función de trasnoche y yo me levanto a las 6. Creo. Creo que en aquella época me levantaba a las 6. La 3 ni la vi.
De pronto, señoras y señores, el auto de los buenos vira con escándalo en una esquina y se enfrenta a boca de jarro con un muro insoslayable del que sólo se salva porque el conductor gira el volante y el auto queda como de coté.
El conductor asoma un brazo y traza un círculo con tiza en el muro, pero tiza negra.
Parece que tiza, tiza, lo que se llama tiza negra no era, porque sale como un humito y se le arma, se le forma -al muro- como un hueco. Un espacio, digamos, por si allá donde usted se encuentra leyendo esto la palabra "hueco" tiene una connotación homosexual y toca que se ofende, el perla.
En ese espacio, el conductor instala... ¡UNA BOMBA QUE HARÁ AÑICOS EL MURO!, grito yo para mis adentros cuando veo que el auto comienza a retroceder.
Entonces, y mira lo que son las bombas de última generación, comienza a sonar una... cómo te explico... ¿una sirena?... no... ¿una alarma?...sí, alarma es el nombre más apropiado. Empieza a sonar una alarma. Una, dos, tres, cuatro veces. El auto retrocede otro poco. Por lo de las esquirlas, digo yo. Cinco, seis, siete, ocho... acá se percibe una cierta agitación al interior del auto. Nueve, diez, onc...Pero, y atención que acá viene lo bueno, antes de que alguien alcance a formular un WTF!, me doy cuenta de que la alarma del reloj acaba de incorporarse a mi sueño, maldita sea.
Los Malos les pisan los talones.
Pero en serio, así como en Matrix.
Matrix 1, obvio. Porque que me perdonen los hermanos Wachini, pero en la 2 me dormí en plena escena de la persecución, y eso que estaba en tercera fila. Igual alego en defensa de los Wachini que era función de trasnoche y yo me levanto a las 6. Creo. Creo que en aquella época me levantaba a las 6. La 3 ni la vi.
De pronto, señoras y señores, el auto de los buenos vira con escándalo en una esquina y se enfrenta a boca de jarro con un muro insoslayable del que sólo se salva porque el conductor gira el volante y el auto queda como de coté.
El conductor asoma un brazo y traza un círculo con tiza en el muro, pero tiza negra.
Parece que tiza, tiza, lo que se llama tiza negra no era, porque sale como un humito y se le arma, se le forma -al muro- como un hueco. Un espacio, digamos, por si allá donde usted se encuentra leyendo esto la palabra "hueco" tiene una connotación homosexual y toca que se ofende, el perla.
En ese espacio, el conductor instala... ¡UNA BOMBA QUE HARÁ AÑICOS EL MURO!, grito yo para mis adentros cuando veo que el auto comienza a retroceder.
Entonces, y mira lo que son las bombas de última generación, comienza a sonar una... cómo te explico... ¿una sirena?... no... ¿una alarma?...sí, alarma es el nombre más apropiado. Empieza a sonar una alarma. Una, dos, tres, cuatro veces. El auto retrocede otro poco. Por lo de las esquirlas, digo yo. Cinco, seis, siete, ocho... acá se percibe una cierta agitación al interior del auto. Nueve, diez, onc...Pero, y atención que acá viene lo bueno, antes de que alguien alcance a formular un WTF!, me doy cuenta de que la alarma del reloj acaba de incorporarse a mi sueño, maldita sea.
miércoles, 20 de abril de 2011
A fines de abril
A las 9:00, una reunión en la que nos alineamos como tabla. A las 11, el III°B no sólo entendió al toque la función, estructura y ejemplos de la Argumentación, sino que me taparon con tesis, bases, garantías y respaldos de creación propia. A las 3, hicimos un alto al fuego con el IV°A y limamos asperezas con un PPT suave suave -racconto, flash back, ab ovo, in media res, narradores homo y narradores hetero... diegéticos (aaaaahhhh, adoro hacer chistes pelotudos). esa onda. Ahora, ahora mismo, si bien es cierto el viento no trae esencia sutil de azahar, no es menos cierto que tampoco podemos decir que esté ocurriendo todo lo contrario; o sea, está... mira, cómo te explico... si estuviéramos en el otro hemisferio sería octubre... o sea, está rico, pero rico rico (esto del énfasis por medio de la repetición me viene de los mapuches, seguro) y me llega de lejos una melodía de tango... debe ser uno de los auxiliares... el más viejo... , se escucha el bandoneón... es lindo el bandoneón. El gusto por el sonido del bandoneón, el olor a tierra mojada, ver como las gotas de lluvia se deslizan por el vidrio de la ventana mientras estamos del lado de adentro, olernos los dedos después de tocarnos partes que expelen olor deben ser las cosas que nos hermanan en tanto humanos. Bueno, todas todas las partes no. El bandoneón... bah, ya se acabó... pero quedó un aire como de "Aaaaaaah, ¿puede uno pedirle algo más a la vida?"... como dijo Mariel, el otro día en que prendió la tele y justo estaba empezando una película que le gusta. Y aparte tenía caps. Y yo me sentí feliz porque eso probaba que no me la cambiaron al nacer.
Pasando a otro tema, ¿ya se habrán ido todos?
¿Quedará alguien, en este enorme colegio, como para ir a tomarse un alguito?
Pasando a otro tema, ¿ya se habrán ido todos?
¿Quedará alguien, en este enorme colegio, como para ir a tomarse un alguito?
martes, 5 de abril de 2011
viernes, 30 de octubre de 2009
domingo, 27 de septiembre de 2009
viernes, 11 de septiembre de 2009
martes, 25 de agosto de 2009
jueves, 20 de agosto de 2009
martes, 18 de agosto de 2009
lunes, 20 de julio de 2009
domingo, 12 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
martes, 30 de junio de 2009
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