El Tribunal de Libre Competencia acaba de fallar en contra de las farmacias Cruz Verde y Salco Brand por haberse coludido en la fijación de precios de algo más de 200 medicamentos, y ha fijado una multa de 19 millones de dólares que irán a las arcas fiscales.
El gobernante de turno y sus adláteres festejan este hito en la lucha por la defensa de "los sagrados derechos de los consumidores", en una "sociedad de libre mercado" en la que "las instituciones funcionan".
Organismos privados convocan a todos aquellos que hayan sido víctimas de esta lamentable situación, a que se les unan para emprender las acciones reparatorias que corresponda.
Ovación cerrada.
Pero algo huele mal en todo esto.
Algo como que no cierra.
No cuadra.
Para empezar, hace décadas que es vox populi el que en Chile se han edificado verdaderos imperios sobre la base del quebrantamiento de los derechos del consumidor y del trabajador; léase pactos, acuerdos, RUT múltiple, trato abusivo a proveedores, monopolios, prohibición a la existencia de sindicatos, aplicación de una Ley del Trabajo que favorece a los empresarios (ver cláusula de despido por "Necesidades de la empresa"), etc.
Otro aspecto que genera, cómo podríamos decir... ¿incomodidad, quizás?, es que FASA, la tercera cadena de farmacias implicada en el caso, se acogió a una cosa muy muy muy fea, una cosa que da vergüenza ajena... pero propia; que es peor, porque pasa acá y aunque a mí no me preguntaron, yo también voy en el lote, es esta cosa de la figura de la "Delación compensada". O sea, en palabras simples, Juanito, Pepito y Jaimito durante décadas robaron y abusaron a sus compañeritos a vista y paciencia de la profesora, pero al final Juanito delató a sus cómplices y pagó sólo 1 millón de dólares de multa en lugar de 19. Disculpe señorita profesora, pero esta historia no me gusta; como dicen en el campo "está bien que a uno se las vean, pero no que se las pellizquen". Llámenme melodramática, pero, ¿con qué cara educa uno a los niños en un país donde existe legalmente la delación compensada?
Finalmente, y para terminar esto con una sonrisa de oreja a oreja, quiero pensar que esos 19 millones de dólares no juntarán polvo en las arcas fiscales, sino que irán, por ejemplo, a mejorar las carreteras entregadas al sector privado (privado de escrúpulos, privado de ética) por las que a diario se desplaza el conductor ABC1, C2 y hasta C3 porque lo que sí se resguarda en este país es el "sagrado derecho" a endeudarse hasta el cuello por un autito, ojalá del año.
O no, mejor no, mejor que vayan a Educación; ése sector donde al final la plata que se entrega a los colegios (sí, palabras como "escuela" o "pueblo" cayeron en desuso circa 1973) debe ser usada en inútiles cursos de capacitación, no ya de perfeccionamiento, en unas organizaciones que salieron como callampas después de la lluvia y que me encantaría saber quiénes son sus dueños.
Ah, momento, pero, ¿y qué pasa con la plata que pagamos de más en medicamentos durante tanto tiempo?
Señora, señor, vaya y busque todas las boletas que, por supuesto, usted guardó religiosamente como todo consumidor que se respete y "emprenda acciones legales ".
O qué pensaba... ¿agarrar antorchas, palas y horquetas como si estuviéramos en la Edad Media, cuando el señor feudal se follaba al que se le venía en gana?
Mostrando entradas con la etiqueta Inquietudes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inquietudes. Mostrar todas las entradas
martes, 31 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
jueves, 29 de diciembre de 2011
Se necesita gente (parte 2)
En el capítulo anterior, dejamos a mí (porque esto se trata de mí, a ver si nos vamos entendiendo) en la incómoda posición de tener que decidir quién tendrá algo para echarse a la boca el próximo año y quién no. Y estoy hablando de comida.
Pues bien, sin más armas que un cuaderno cuadriculado y un lápiz BIC azul de punta gruesa, procedí a ubicarme estratégicamente a la diestra de la directora. Porque voy a ser su "brazo derecho" y además estaba más fresquito.
Considerando que, según estudios recientes, el 84% de los chilenos(as) no entiende lo que lee y que en el resto del mundo la cosa debe andar por ahí, me, les, nos evitaré la descripción de la variopinta galería de personajes que desfiló ante nuestros cuatro ojos durante unas tres horas. Además, qué... ¿soy Maupassant yo?
A cambio, les propongo que nos vayamos directo al clímax del asunto. Porque acá, contrariamente a lo que opinan las revistas femeninas de ultraderecha del siglo pasado, lo que importa es el clímax. El jugueteo previo lo dejamos para otro momento, ¿estamos? Bien, el clímax, decía, fue súbito, emocionante (casi lloré, te juro) y bastante perturbador. De hecho, no he pensado en otra cosa desde ayer...
Ah, perdón, el clímax.
A por ello:
Ante un par de mujeres que, calculo yo, entre las dos hacían como 72 años que repartieremos salomónicamente en 36 para cada una y al que se atreva a esbozar siquiera un ínfimo atisbo de sonrisa lo mando desalojar el salón, tenemos a un veintiochoañero M (la inicial fue cambiada para resguardar su anonimato) que, luego de los trámites de rigor (trayectoria, desempeño, medición de masa muscular, esas cosas) y a continuación del discurso en que le expuse claramente qué queremos hacer, por qué, con qué contamos (esta parte fue breve; brevísima; pero al decir esa única palabra usé todos los recursos que el Arte de la Persuasión pone a nuestro alcance... creo que ahí se me fue un poco la mano... pero espérense), a quiénes necesitamos y que si no lo logramos nos vamos con poco más de 100 niños esperando un tren del aprendizaje y todo al reverendo carajo, el tipo va y se despacha un: "Estoy dispuesto a partirme el lomo por ustedes".
Y no encuentro en la lengua castellana escrita los signos para dar a entender la expresividad de la oración anterior porque estos "¡ !" no me sirven. A ver si los de la RAE se ponen las pilas por una recondenada vez y me solucionan esta carencia en vez de andar aprobando que los chilenos digan "los domÍnicos" en lugar de "los dominIcos", que es como Dios, y sobre todo la Orden de los Dominicos, manda.
***
Que hay gente que está dispuesta a decir cualquier cosa con tal de trabajar, que el empresariado ya logró convertir al trabajador en un esclavo, que qué voy a hacer con este Super Poder que Dios me dio, que a ver si alguien me indica dónde venden látigos y un par de disfraces de Gatúbela, que capaz que pase a integrar el batallón de hombres que me ha engañado... Basta.
Hoy no me pidan descripciones ni conclusiones.
"I want to be alone".
(Otro poco de Cien niños esperando un tren aquí. Más no encontré.)
Pues bien, sin más armas que un cuaderno cuadriculado y un lápiz BIC azul de punta gruesa, procedí a ubicarme estratégicamente a la diestra de la directora. Porque voy a ser su "brazo derecho" y además estaba más fresquito.
Considerando que, según estudios recientes, el 84% de los chilenos(as) no entiende lo que lee y que en el resto del mundo la cosa debe andar por ahí, me, les, nos evitaré la descripción de la variopinta galería de personajes que desfiló ante nuestros cuatro ojos durante unas tres horas. Además, qué... ¿soy Maupassant yo?
A cambio, les propongo que nos vayamos directo al clímax del asunto. Porque acá, contrariamente a lo que opinan las revistas femeninas de ultraderecha del siglo pasado, lo que importa es el clímax. El jugueteo previo lo dejamos para otro momento, ¿estamos? Bien, el clímax, decía, fue súbito, emocionante (casi lloré, te juro) y bastante perturbador. De hecho, no he pensado en otra cosa desde ayer...
Ah, perdón, el clímax.
A por ello:
Ante un par de mujeres que, calculo yo, entre las dos hacían como 72 años que repartieremos salomónicamente en 36 para cada una y al que se atreva a esbozar siquiera un ínfimo atisbo de sonrisa lo mando desalojar el salón, tenemos a un veintiochoañero M (la inicial fue cambiada para resguardar su anonimato) que, luego de los trámites de rigor (trayectoria, desempeño, medición de masa muscular, esas cosas) y a continuación del discurso en que le expuse claramente qué queremos hacer, por qué, con qué contamos (esta parte fue breve; brevísima; pero al decir esa única palabra usé todos los recursos que el Arte de la Persuasión pone a nuestro alcance... creo que ahí se me fue un poco la mano... pero espérense), a quiénes necesitamos y que si no lo logramos nos vamos con poco más de 100 niños esperando un tren del aprendizaje y todo al reverendo carajo, el tipo va y se despacha un: "Estoy dispuesto a partirme el lomo por ustedes".
Y no encuentro en la lengua castellana escrita los signos para dar a entender la expresividad de la oración anterior porque estos "¡ !" no me sirven. A ver si los de la RAE se ponen las pilas por una recondenada vez y me solucionan esta carencia en vez de andar aprobando que los chilenos digan "los domÍnicos" en lugar de "los dominIcos", que es como Dios, y sobre todo la Orden de los Dominicos, manda.
***
Que hay gente que está dispuesta a decir cualquier cosa con tal de trabajar, que el empresariado ya logró convertir al trabajador en un esclavo, que qué voy a hacer con este Super Poder que Dios me dio, que a ver si alguien me indica dónde venden látigos y un par de disfraces de Gatúbela, que capaz que pase a integrar el batallón de hombres que me ha engañado... Basta.
Hoy no me pidan descripciones ni conclusiones.
"I want to be alone".
(Otro poco de Cien niños esperando un tren aquí. Más no encontré.)
martes, 27 de diciembre de 2011
Se necesita gente
Mira si estará loco el Mercado de la Carne Trabajadora que hace exactamente una semana yo estaba hundida hasta el cuello en el Fango del Desempleo, y hoy día me toca seleccionar gente para el lugar en que voy a trabajar el próximo año.
O sea, por primera vez en la vida me dan la posibilidad de elegir con pinzas a quien voy a ver casi todos los días por X tiempo.
Bueno, primera vez si dejamos fuera el Affaire Exmarido... y demases...
En resumidas cuentas, yo buena buena buena, lo que se llama buena escogiendo gente, no soy.
¿Cómo se hace?
¡Yo no estudié para eso!
O sea, por primera vez en la vida me dan la posibilidad de elegir con pinzas a quien voy a ver casi todos los días por X tiempo.
Bueno, primera vez si dejamos fuera el Affaire Exmarido... y demases...
En resumidas cuentas, yo buena buena buena, lo que se llama buena escogiendo gente, no soy.
¿Cómo se hace?
¡Yo no estudié para eso!
miércoles, 17 de marzo de 2010
¿Palo o azúcar?
Pregunto:
¿Qué método tengo que utilizar para convencer a un alumno adolescente que se acerca a mí turbado al final de la clase y que se declara Testigo de Jehová, de que lea nomás Cartas del diablo a su sobrino -obra que acabo de mencionar en la Lista de lecturas complementarias o-bli-ga-to-rias del año lectivo- porque no es un libro satánico?
¿Qué método tengo que utilizar para convencer a un alumno adolescente que se acerca a mí turbado al final de la clase y que se declara Testigo de Jehová, de que lea nomás Cartas del diablo a su sobrino -obra que acabo de mencionar en la Lista de lecturas complementarias o-bli-ga-to-rias del año lectivo- porque no es un libro satánico?
Un cachito de oscuridad
http://www.youtube.com/watch?v=Mgm3uTiLL4o
Aparte don Claroscuro y doña Conquista toda la vida se han llevado bien, ¿no?

Aparte don Claroscuro y doña Conquista toda la vida se han llevado bien, ¿no?
miércoles, 21 de octubre de 2009
¿Sí o no?

En otro orden -y fiel a mi estilo de vida de llegar tarde a todas partes-, largamos con un ¡TRIBUTO!... No, no, mentira. Ni aunque me incrusten palillos de bambú debajo de las uñas voy a decir "tributo". Llegará el día en que la R.A.E. incline nuevamente la cerviz y continúe legitimando la impropiedad, pero incluso ese día, y todos los demás, voy a seguir diciendo "homenaje". Igual que "bizarro". Miro con desdén a todos los que dicen "bizarro". Más si rondan los cuarenta. Qué tendrán contra "estrafalario", me pregunto yo. Es lindo "estrafalario". ¿Por qué no usan "estrafalario"?... Si les molesta porque es muy larga, la podemos cortar. La palabra. La dejamos en "estrafa", ¿les parece?... Me gusta "estrafalario"... Incluso se podrían producir situaciones bastante jocosas; por ejemplo, se me ocurre, un tipo le dice a otro tipo "-¿Conoces a Juan, el estrafa? -¿Cuál?, ¿el que usa camisetas de lycra y pantalones ajustados? -No, ése estrava." (¡chaaan!) O si no, "-¿Conoces a Juan, el estrafalario? -¿Cuál?, ¿el que además de usar camisas a cuadros y pantalones floreados ahora se puso el pelo verde? -Eeeeeh, no. Ése es extrafalario.", y así. Bueno no los aburro más.
¡Ah!, el homenaje. El homenaje va en dos versiones. La primera es para aquellos que arrugan la frente y las cejas en señal de desabrimiento o de ira, mientras declaran tan campantes que no les gusta su música. Como si eso le importara a alguien.
La segunda incluye pataleo y tour por Londres. Está medio nublado, para variar, pero no necesitan llevar paraguas.
http://www.youtube.com/watch?v=lfpWqVNVnJg
http://www.youtube.com/watch?v=c6aMVlCGmIU
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

