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sábado, 3 de marzo de 2012

Cosi "fan" tutte

Y bien, he decidido abandonar mi Torre de Marfil labrada primorosamente durante tres lustros con expresiones peyorativas dedicadas a aquellos ratones de cola pelada que contribuyen a acrecentar las multibillonarias arcas del cantante X, del músico Y o del saltimbanqui Z, y -en lugar de quedarse cómodamente sentados en su sofá, agitando un par de cubos de hielo en un vaso de earl grey mientras miran en su televisor, de los de antes, alguna joya del séptimo arte comprada a precio de huevo a su proveedor pirata amigo- optan por pasarse horas al rayo del sol para apretujarse luego junto a una muchedumbre que voceará una jerigonza metafórica que apenas si entiende, y deslumbrarse con una parafernalia inconmensurable.





Y espérate, que el resto de la vida voy a andar contando que estuve allí. Para eso uno va.

sábado, 31 de diciembre de 2011

2012: Año del dragón... pero del dragón charcha

Más que las Navidades, para mí los recuerdos de infancia imborrables pertenecen a los Años Nuevos.
Como en un principio éramos solo tres, la hermana mayor de mi papá nos adoptaba temporalmente.
Todos los años partíamos de punto en blanco y a toda carrera a tomar la micro. Creo que parte de la fiesta era la incertidumbre de saber si llegaríamos a la hora o tendríamos que darle el abrazo al chofer y al resto de los pasajeros.

Cuenta la leyenda que en mi tercer Año Nuevo, y con poco más de dos años de edad, hice el primer intento de apartarme del rebaño. Mientras mis 12 primos (creo que mi tía se sentía vacía cuando no estaba embarazada), tíos, padres y otros sin especificar se entregaban a la ceremonia orgiástica de los abrazos, simplemente me largué a caminar con destino probablemente incierto, ve tú a saber, pero con la clara intención de alejarme de la muchedumbre. Según testigos, y particularmente según lo que refiere mi madre, de pronto mi progenitora se percata de que el fruto de sus entrañas no estaba en el sector que abarcaba su mirada, y, seguramente con la culpa atenazándole la garganta exclama, ¡LA NIÑA! A partir de ahí el relato se torna confuso. Nadie ha sido capaz de decirme exactamente cuánto tiempo estuvieron buscándome. Al respecto barajo dos teorías: 1. El tiempo es relativo. Es posible que.. naaa, deben haber sido solo unos minutos pero a mis padres se les hicieron eternos sumidos en la angustia  y la culpa. 2. Capaz que fueron HORAS, pero nunca me quisieron decir para no correr el riego de que yo misma me diera en adopción.
Cuento corto: a alguien se le ocurrió salir a mirar a la calle -mientras los grandes decían "nooooo, nada que ver, cómo va a haber salido a la calle..."- y vio que allá, a lo lejos, bien lejos, se divisaba un puntito blanco.
Suerte que mis papás no eran rockeros. O punks. O emos. O góticos. O cualquiera de esos pelotudos que les da por vestir a los críos de negro.

Con el tiempo, la cosa mejoró bastante. Me cortaron las alas, me socializaron como a Alex y me dejaron en condiciones de disfrutar el jolgorio colectivo. Tanto éxito tuvo el tratamiento, que no sólo abrazaba a toda la gente que estaba en la casa, sino que salía a dar abrazos con una de mis primas más grandes a todos los vecinos en dos cuadras a la redonda. A esa época se remonta mi iniciación en la cata de pan de pascua.

Otra cosa que me gustaba era el ceremonial del globo de papel.
Tiene que haber partes del mundo donde sea tradicional desplegar entre varios un globo de un metro veinte confeccionado en papel de seda, encender un coso en la base, esperar a que el aire del interior se caliente hasta que el globo empiece a dar tironcitos, soltarlo y correr como idiotas detrás de él mientras se eleva; pero acá, en este país, nunca jamás he visto a alguien que haga semejante cosa. Quizás por eso quebró la Casa Hombo, donde mi papá compraba un globo año tras año. Y nada más.

Además del trabajo en equipo, en estas fiestas también aprendí lo que era la envidia, la cobardía y el odio: nunca pude agitar una "estrellita" como mis valientes primas, y las chisporroteantes "pulguitas" que raspaban contra el suelo los pies de mis primos sólo a mí perseguían. Ahora prohibieron ese tipo de artilugios, cosa que me causa emociones encontradas. Capaz que ahora lo superaría. En fin.

Pero lo que más llamaba mi infantil atención en esta fecha, era cuando al dar las doce quedaba el llanterío entre las mujeres grandes. Nunca nadie me quiso explicar cuando pregunté la razón. Después llegué a pensar que era como un código secreto al que por el momento no tenía acceso, pero entenderlo era sólo cuestión de  tiempo.
Y así nomás fue.
Lloraban porque después venía otro.
Otro año.

Te digo más, toda esta parafernalia de comida, trago, fuegos artificiales, abrazos, trasnoche, bocinazos, cotillón, gritos, risotadas, Galeón español llegó dejando una estela en el mar, pachanga, un año máaaaaaaaas que se vaaaaaaaa, trencito con gente sudorosa  y jolgorio en general, no tiene otro sentido que hacer como que de verdad crees que ahora sí que en este nuevo año te va a ir bien y  que el mundo no se está cayendo a pedazos. Porque al margen de cómo te haya ido en este 2011, no me puedes negar que el mundo, el mundo así en general, está cada día más charcha. Y lo que es peor, nada nada nada NADA indica que la cosa vaya a mejorar. A menos, claro, que seas el personaje de Jeremy Irons en Margin Call, que, dicho sea de paso,  acabo de verla y estoy con unas ganas locas de salir a matar gente, partiendo por la tontorrona de la esquina que hizo cortar el precioso jacarandá del jardín porque, según ella, "botaba mucha mugre", y ahora se cambió dos casas más acá y ya taló el limonero que con sus propias manos plantó hace 30 años el dueño anterior. ¡Bestia!

Ah, y a propósito de Iron, un recado para la gran cantidad de gente que en las últimas 48 horas ha entrado a ver este post: Amarillos, sí, ¡PERO DE FIERRO!

Para más detalles, consultar Dato 4.400 en blog "Yo contra el mundo".

Y una última cosita. Cómo estaremos de jodidos por el poder económico que ya hasta somos víctimas, como tanta mujer golpeada,  del síndrome "Mi marido nomás me pega": siempre que se habla de "los pobres", nadie cree que están hablando de uno.

Buen provecho, y a ver si ponemos un granito de arena, UNO aunque sea, para que sea charcha pero sin irse al chancho.

martes, 27 de diciembre de 2011

Se necesita gente

Mira si estará loco el Mercado de la Carne Trabajadora que hace exactamente una semana yo estaba hundida hasta el cuello en el Fango del  Desempleo, y hoy día me toca seleccionar gente para el lugar en que voy a trabajar el próximo año.
O sea, por primera vez en la vida me dan la posibilidad de elegir con pinzas a quien voy a ver casi todos los días por X tiempo.
Bueno, primera vez si dejamos fuera el Affaire Exmarido... y demases...



En resumidas cuentas, yo buena buena buena, lo que se llama buena escogiendo gente, no soy.
¿Cómo se hace?
¡Yo no estudié para eso!







jueves, 22 de diciembre de 2011

¡Un gran, gran saludo navideño, de norte a sur y de cordillera a mar!

Me pasó una cosa terrible.
No, no es que no me haya gustado el regalo de "amigo secreto". Hablo de terrible en serio. Hablo de esas cosas que te cambian la vida. Te la trastocan, digamos.
Tampoco es que me hayan echado de la pega.
O sea, sí.
Me echaron. Pero ya tengo otro trabajo. Lo que confirma lo que dijo la malaleche que me hizo la cama (que no le deseo mal, y además tengo muchas cosas que hacer como para sentarme a la puerta de mi tienda. Claro que esto lo digo desde la cómoda posición del que va a trabajar menos y ganar más. No, si buena no soy, qué se han creído): "Trabajo hay".
Pero vamos al grano, como dijo el dermatólogo.
Lo que me pasó -como corolario a este año de mierda en que se me murió hasta el perro- es que hubo otra baja en la familia.
Hace como un mes que venía avisando, avisando, avisando. Yo me hacía la loca. No le tiraba pelota. La clásica actitud del negador, dirán ustedes, pero qué quieren; yo no sé ser de otra manera.
Pero bueno, hace un tiempo que yo andaba me van a echar, me van a echar, me van a echar... y zuácate, me echaron. Y hace como una semana le dije a mi hija, en un aparte, para que el aludido no escuchara, este a la Navidad no llega. Y así fue. No se imaginan cuánto odio esta facultad premonitoria que Dios me dio.
Y nos dejó.
Nos acompañó durante 15 años, pero ahora él está en el Cielo de los Televisores.
Ustedes podrán argüir, para consolarme, que no importa porque la programación de la TV es una soberana mierda y hasta puede que les encuentre razón, pero eso no llena el enorme hueco que nos dejó su partida. Una porque era tele grande y otra porque la casa se siente enorme, fría (desde un punto de vista no temperaturo-climático) y silenciosa sin él.
Así que, ni corta ni perezosa, partí a comprar uno nuevo.
Hice una inspección ocular del lugar de los hechos (como cinco lugares de los hechos) y luego, envalentonada, me agencié un vendedor y le dije "quiero ése", mientras indicaba una de esas cosas flacas que venden ahora y que ni para nombre les alcanza. Puras letras. LCD, LED... qué sé yo.
Me fui para la casa rapidito porque ya iba a empezar "¿Quién quiere ser millonario?"
Hasta un taxi tomé para no andar haciendo ostentación de mi poder adquisitivo.
No voy a mencionar que me apreté los dedos en la puerta del auto para que no crean que soy una imbécil, y para que no especulen acerca de con qué estoy escribiendo en estos momentos, pero ojo, si llegara a mencionarlo sería otra contundente prueba en contra de este año.
Lo concreto es que llegué a la casa.
No indemne, pero llegué.
Y con el coso ese con letras.
Más contenta que unas Navidades (porque unos argentinos se rieron de mí una vez porque acá a la Navidad le decimos Pascua, y comemos pan de pascua, y tenemos Viejito Pascuero, mira cómo son), abrí, armé, enchufé y ¡chaaaaaan!... SIN SEÑAL. Todo lo que vi en la pantalla de ahí en adelante, y por las siguientes 24 horas fue SIN SEÑAL.
Mientras yo me sumía en la más negra depresión de color azul mirando la pantalla, Mariel recorrió la ceca y la meca digital preguntando en cuanta cuestión existe en internet, para llegar finalmente a la conclusión que
A) había que tener antena
B) había que tener TV cable
C) había que comprar otros aparatos para que sonara como la gente

Y ahí vino la decisión draconiana: HAY QUE DEVOLVERLO.

Ya. Pero entonces en mi cabeza la cosa pasó de draconiana a kafkiana, llegando incluso por momentos a tomar ribetes dantescos, porque, ¿ustedes saben lo que cuesta devolver las cosas que uno compra en este país?

Entonces delineamos un  plan de acción.

No quiero dar la lata con todos los argumentos y contraargumentos que barajamos.
Baste decir que estábamos decididas a todo. Incluso a invocar la Ley de Defensa del Consumidor, al SERNAC, a los tres años de Derecho cursados por Mariel y a que mandaríamos cartas a los diarios y llevaríamos las cámaras de al menos tres canales de TV si era preciso.
Acto seguido, nos amarramos una vincha a lo Rambo, agarramos el armatoste SIN SEÑAL, y partimos.

Tamaña sorpresa (como de este porte, más o menos) nos llevamos cuando, sin más trámite que el que depara escribir estas líneas, revisaron que a la cosa no le faltara nada y luego procedieron a devolvernos la plata.
Lo único que me fregó un  poco la cachimba fue que el vendedor me dijo, después que le expliqué lo que había pasado o mejor dicho lo que no había pasado, "aaaaah, usted creyó que estaba comprando un televisooooor". Sí, pedazo de imbécil. Eso fue lo que te pedí ayer. Pero, vil testaferro de esta sociedad consumista, amparado en mi profunda ignorancia, fuiste incapaz de hacerme cualquier tipo de advertencia. Advertencia que me habría evitado 1. constatar una vez más mi ignorancia, 2. aumentar mi desilusión respecto a los aparatos de ahora, 3. apretarme los dedos en la puerta de un auto, 4. tener que presenciar el triste espectáculo de ver tu cara dos veces en 24 horas y 5. tener que comerme todo el texto argumentativo que tenía preparado en contra aquellos que conculcan (¿digo bien?) los derechos del consumidor, pensé mientras el tipo anulaba la boleta, tecleaba en una máquina y me pasaba las 120 lucas.
A continuación, pletóricas de satisfacción luego de haber ganado la guerra sin gastar ni una sola bala e imbuidas del espíritu consumista que reina por estas fechas en el mundo cristiano occidental, nos dedicamos a recorrer un montón de tiendas preguntando por televisores, pero televisores en serio.

Como a las 9 de la noche decidimos volver a casa. Una porque ya empezaban a cerrar y otra porque en todas partes nos dieron la misma excusa: No hay. "Hace como dos años que ya no se fabrican".
¡Ja! Como si les fuéramos a creer.
Apenas pasen las fiestas, parto al Barrio Franklin y dejó los pies en el Persa Bío-Bío si es preciso, pero SIN UN TELEVISOR NO VUELVO.

Menos mal que para mientras tanto todavía nos queda el que tanto le insistí a mi ex marido que se llevara cuando se fue.
Pero claro, nunca nunca nunca me hizo caso.
En nada.

lunes, 31 de octubre de 2011

Brujeando

Por supuesto que aquí no van a encontrar nada relativo a la fecha. ¡Qué se han imaginado!
Además en este lugar penan las ánimas todo el año.
Así que fuchi fuchi antes que los convierta en príncipes.

Ah, pero antes vean esto: http://thoughtballoonhelium.blogspot.com/2011/10/know-your-ghosts.html

domingo, 2 de octubre de 2011

Éxito

éxito.

(Del lat. exĭtus, salida).
1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.
2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo.
3. m. p. us. Fin o terminación de un negocio o asunto.
Real Academia Española


"Hay gente que sueña con el éxito, yo me levanto temprano a conseguirlo."
 Felipe Cubillos

1. Flaco, si no hubieras andado tan preocupado de conseguir el éxito, habrías alcanzado a conocer a tus nietos.

2. En vez de que se ande muriendo gente por ir a reconstruir Juan Fernández, lo que hay que hacer es traer de vuelta a los que viven allá, porque lo único que han hecho es alterar el ecosistema del archipiélago al introducir plagas como el conejo o la zarzamora.

3. No gasten mi plata haciendo campañas para que la gente de a pie gaste menos electricidad, porque eso no sirve para nada, ni me hagan ninguna Hidroaysén. Los que tienen que ahorrar son los megahipersupermercados, centros comerciales, bancos, administradoras de fondos de pensiones, instituciones de salud previsional, empresas mineras, etc. Y agradezcan que no soy estadounidense porque partiría haciéndoles apagar todo Las Vegas.

Es tan simple que hasta yo me doy cuenta.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Máquina para tener Alzheimer a los 30

El otro día, recién el otro día porque salgo poco, me tocó participar en un homenaje a Terpsicore que incluyó aligeramiento de ropa, consumo de bebidas espirituosas y abundante ingesta de alimentos ricos en colesterol malo. Como no quiero aburrirlos con detalles escabrosos, voy a ir directo al grano: resulta que en el homenaje ese me enteré de que ahora hay una máquina que te enchufan en el teléfono y que te reconoce la música que están tocando. El adminículo en cuestión te puede servir para cosas re interesantes, por ejemplo, saber qué música de mierda están tocando en esos antros adonde las malas juntas arrastran a la gente sin carácter como yo, y que además no sabe mucho de música de mierda de ahora y pierde todas las apuestas y queda como una imbécil.
Bueno, no contenta con quedar solo como una imbécil, bajé otro peldaño cuando le conté lo de la máquina a Mariel, quien partió a ver si el último teléfono que le regaló su papá la incluía. Y obvio que sí, porque para eso su papá es "Asesor". Trabajo que hoy por hoy la lleva. Porque somos una tropa de ignorantes que no conocemos ni la música de mierda de ahora, así que necesitamos que nos asesoren. Pero me estoy apartando del tema, volvamos. Decía que Mariel encontró la máquina en su teléfono y a partir de ahí me di cuenta que ýo misma había abierto las puertas del Averno, conviertiéndome de paso en una Perfecta Imbécil. ¡TODA LA TARDE ANDUVO ACERCÁNDOLE LA MÁQUINA A CUANTA COSA SONABA!
Afortunadamente Dios se encarga personalmente de resolverme los problemas y cuando estábamos viendo una película, la cosa esa reconoció perfectamente una de Lady Gaga, pero se las vio negras con Rimsky-Korsakov.





lunes, 15 de agosto de 2011

Declaración pública

Vengo en declarar que el jueves 11 de agosto de 2011, poco después de las 21:00 hrs., en dependencias del Edificio Corporativo de la Polla Chilena de Beneficencia -empresa de juegos de azar con uno de los nombres más desafortunados si no del mundo al menos de la parte de habla castellana-, ubicado en calle Compañía 1085, comuna de Santiago, Región Metropolitana, se llevó a cabo ante notario público el sorteo de LOTO correspondiente a la fecha, con un pozo histórico de 8 mil millones de pesos, que viene siendo algo así como, billetes más billetes menos, 16 millones de dólares, y tuvo un solo ganador, que vive en Quilpué, y que no soy yo, porque yo vivo en Santiago.

Así que tú, tú y tú, se perdieron 500 lucas.


FIN

miércoles, 25 de mayo de 2011

Entrenamiento

Hago pruebas. Hago muchas pruebas. Hago pruebas casi todos los días. Y tengo objetivos. Y me mandan a hacer cosas arriesgadas y sofisticadas. Aparte llevo semanas durmiendo cuatro horas diarias, porque me desvelo con eso del combate terrestre. Porque yo combato terrestremente, ¿sabes?  Y me deslizo por el fango de la ignominia con la habilidad de un Mark Spitz y la gracia de una Esther Williams. Y me la paso corriendo de acá para allá todo el santo día. Uf.
Ah, y tengo a un barbudo en la mira.
O sea, ando medio desaparecida porque estoy entrenando para el equipo de los Seals.


domingo, 1 de mayo de 2011

Los lemanes son grosos

Con "aparejos" y "vituallas", zafé; con "carenar", empezé a hacer agua; pero cuando Mariel -que continúa haciendo desesperados intentos, con pleno éxito, de desenorgullecerse de mí- me preguntó por "piloto lemán", di unos manotazos de ahogado (tipo "¿piloto alemán?"... "¿piloto Lemans?"), pero definitivamente me fui a pique.
Como no quiero que te pase lo mismo cuando tu hija esté estudiando el Código de Comercio, te cuento: el piloto lemán es el tipo al que ir a despertar cuando uno va a cruzar el Paso Drake. O sea, es el experto que conduce el barco en los lugares de difícil navegación. El capitán en aguas procelosas. El que no tiene miedo a ser bacán en un mundo fulero. Ése.
Así que cuando me llamen al tercer focus group de mi vida, y no me pregunten de sopas ni de agua mineral, sino de hombres, no diré que me gustan inteligentes, con sentido del humor y magnates. No, nada que ver. Me gusta que el tipo sea piloto lemán y magnate.
Te digo más, borraré del escudo de la familia el lema "Dios es mi copiloto" -un clásico en microbuses y camiones- y escribiré en comic sans "Dios es mi piloto lemán".
O "mi piloto lemur".
Y quiero en mi vida un piloto lemán para las partes difíciles, un doble para las peligrosas y a Jennifer Lopez en las partes de sexo.
Ah, y que no se apodere de mí Jerry Lewis en las reuniones de Jefes de Departamento los lunes.

A propósito de séptimo arte, ¿vieron "Dormir al sol"?

No, si ahora resulta que me codeo con pura gente importante, ¡maldición!

viernes, 25 de febrero de 2011

Depresión pre post - vacacional




Todavía me quedan dos días -y arena en el ombligo-, pero ya se me vino el ánimo al suelo.

lunes, 24 de enero de 2011

¡Ola de suicidios en la blogósfera!

Habla inglés, toma fotos, se conecta a internet y pide que lo traten bien.

Ninguna novedad; hasta ahí estoy hablando del blogger promedio. Pero lo que hará que muchos(as) se peguen un tiro es que PALRO es educadita, no se queja, tiene una voz que acaricia y apenas abra un blog se le va a llenar de gente y de auspiciadores.
O sea, le van a faltar manos para agarrar la plata.

Y nosotros, a ver... a ver, ¿eh?...

Tú, dime, ¿cuántas personas conoces que hace AÑOS dan vueltas por internet tratando de darle el palo al gato?





Bueno, bueno, OK, OK, OK; admiro tu sinceridad*... ¿yo y cuántos más?



________________________________________________________
*Lo dije con sorna. Te cocinaste conmigo.
Y justo que me iba a mandar a hacer un anillo con tus tweets.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Recuento 2010

Como yo sé que andan medio apurados, medio escasos de tiempo, medio a las carreras, no les voy a hacer un recuento de todo lo que me pasó este año, sino de esta semana nomás. Una semana en que pasaron cosas y capaz que la próxima no pase nada, así que cerramos acá.

LUNES 20/12
Se descompuso el control remoto del televisor.
Cualquiera al que le haya pasado sabe el drama que esto significa, así que no ahondaré en detalles.

MARTES 21/12
Conocí un pueblo fantasma.


 Con zombies.


 Con cosas que ya no hay. Como un envase de cigarrillos Liberty. Cigarrillos que están relacionados con mi más tierna infancia, porque eran los que fumaba mi papá. Después se tuvo que cambiar al Lucky sin filtro.


 Con Carlos, un guía que no era fantasma, así que no vivía en el pueblo, pero nació allí y sabe un montón de cosas interesantes que pasaron en el pueblo antes de que fuera fantasma, como "aquí estaba el Registro Civil", "aquí vivían los gringos", "allá vivían los empleados" o  "en estos camarotes, porque estos edificios se llamaban camarotes, vivían los solteros". Y también te manejaba bastante fechas como, por ejemplo, 1905 o 1974. Y además conocía palabras difíciles como lixiviación, porque no sólo era nacido y criado en el pueblo fantasma, además había trabajado en la mina que dio origen al pueblo fantasma, y sabía de procesos y ley y todo eso. Pero lo mejor era que contaba anécdotas en primera persona -adoro las anécdotas en primera persona- como "cuando era cabro chico, yo quería saber qué había al otro lado de ese cerro", y nos mostraba un farellón casi vertical de eeeeeeste porte, "hasta que un día me arranqué y fui, y a la vuelta me estaba esperando mi taita con una correa así de grande por haber hecho tira los zapatos". "¿Y qué había al otro lado?", le preguntó uno del grupo. "Más cerros", fue su lacónica respuesta. Y ahí nos quedamos todos callados, mirando el cerro un buen rato. Ustedes no se imaginan lo que cuesta tener a 30 adolescentes callados un buen rato y encima mirando un cerro pelado, así que yo pienso que Carlos tenía un Superpoder.
Además de un Superpoder tenía un poco de malas pulgas, porque si uno -por ejemplo yo- se quedaba atrás arreando adolescentes y se perdía una explicación, después cuando preguntaba -yo- lo que él ya había explicado, decía "eso ya lo expliqué". La primera vez te daba un poco de bronca -a mí- pero como a la tercera vez uno le encontraba toda la razón, porque en realidad es una lata andar explicando lo que uno ya explicó.
Así que ya saben. Si quieren conocer no digo cualquiera sino este pueblo fantasma en particular, yo les recomiendo que busquen a Carlos.
Es el que aparece ahí en la foto anterior.

 Bueno, lo demás eran casas...

 casas...


casas...

...y escaleras.


El pueblo fantasma se llama Sewell y, como ven, penan las ánimas.
Con decirles que ni turistas había.
Los fantasmas se los quedo debiendo porque mi cámara no los capta.


MIÉRCOLES 22/12
O sea, ayer: Fiesta de Navidad del Kinder.
En la Fiesta -hasta donde estuve- no ocurrió nada particularmente memorable, pero me salí antes y me fui a la cocina-comedor a prepararme un cafecito. Entonces pasó lo extraordinario. Estaba yo ahí, de pie esperando que hirviera el agua, cuando de pronto entra un tipo desconocido y bastante atractivo. La verdad, me sorprendió  bastante el asunto, porque si hay algo que caracteriza a mi lugar de trabajo es la ausencia de tipos atractivos. La cosa es que me quedo yo mirándolo con la secreta esperanza de que fuera una nueva contratación -porque desvincularon (viste que ahora a la gente no la echan. Ni siquiera la despiden. Ahora la desvinculan) a un montón de gente en mi trabajo. Quedó la tendalada. Y aparte sin alumnos es como colegio fantasma. Yo me salvé. Que digo me salvé, ¡me ofrecieron el trabajo soñado!... Si es que en todo este planeta existe un pobre diablo que sueñe con trabajo. Igual no me hago ilusiones porque la mayoría de las cosas soñadas después resulta que son ahí nomás-, entonces, recapitulemos: estaba yo mirando al atractivo desconocido, esperando que hirviera el agua para el café y pensando que quizás fuera una nueva contratación, pero -continuemos el relato- que lo más probable es que no lo fuera, porque los tipos atractivos eligen otras profesiones, como dentista, por ejemplo (porque mi  dentista es un churrazo), o modelo de ropa interior, no sé, y si por ventura había elegido la pedagogía, debía estar casado, o, peor todavía, separado; separado y con cuatro hijos, así que no le quedaba plata ni para comprar puchos, o... no pude seguir pensando. Me miró, sonrió y dijo "hola, soy Angelo". "Ahá", pensé; pensé y simultáneamente contesté "hola" (porque las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez. Estudios lo demuestran). "Angelo es un nombre un poco rarito", pensé (claro, no se lo iba a decir. ¿Qué te crees? ¿Que soy una desubicada?), y mientras pensaba, mis ojos siguieron la trayectoria de, cof cof, Angelo, que se dirigía hacia un gran bolso oscuro que estaba sobre una silla, allá, bien al fondo, donde yo no lo había visto hasta entonces, y del que asomaba... antes de que mi cerebro alcanzara a decodificar los colores rojo y blanco, Angelo agregó, "...y soy el Viejo Pascuero".

JUEVES 23/12
Hoy.
Con mis colegas fuimos de paseo a una parcela con piscina en Pirque, pero no me bañé porque me da alergia el cloro.
Igual acabo de estornudar.

Además de no bañarme -y de ser objeto de picaduras de mosquito, que si hubiera sabido mejor me quedo en mi casa- develé una faceta desconocida de mi personalidad y me dediqué a ser instructora de salsa, con relativo éxito.

Yo soy así.
De menos a menos.

domingo, 5 de diciembre de 2010

El mejor momento de la Teletón 2010, ever

http://www.youtube.com/watch?v=-vl8th1Jy-k



Bueno, no podemos dejar de mencionar también a La bilirrubina, Maldita primavera y En el último lugar del mundoooo luego de la cordilleraaa, o sea, todas ésas que una canta cuando se ducha. Especialmente cuando se ducha sola. (Ah, recuérdenme que tengo que escribir algo acerca de la reivindicación de la cama como único lugar apto para el apareamiento humano.)

Vaya mi eterno agradecimiento a cesarvergarae por ser uno de los dos millones de chilenos que subió el video al minuto de ocurrir el suceso. Elegí el suyo, el de cesarvergarae, porque de paso aprovecho de manifestarle a la RAE mi parecer acerca de sus últimas disposiciones: ¡Cesarvergarae!

A todo esto -y a juzgar por la ingente, gigantesca, descomunal, monumental, colosal, inmensa, enorme y por qué no decirlo, astronómica cantidad de plata que ha sido necesario juntar en 32 años, éste debe ser El País Con Más Niños Minusválidos Per Capita del Mundo, ¿no?

Y ya que estoy en modo inquisitivo, ¿no tendrían que rendir cuenta  pública alguna vez en sus vidas...?



Uuuuuuuuuhhhhhhhh, 17 mil millones, ¡SE LOGRÓ!... Acaban de decir en la tele que se superó la meta. Ahora ya nos podemos ir a dormir. Yo y esa roca que tengo en lugar de corazón.


Ah, pero se me estaba olvidando algo que hace tiempo quiero decir: ¡Oye, voh!, el que me manda Spam desde Rusia, quiero que sepai que te tengo bien cacha'o. Me tenih hasta acá con tus huevadas. Cualquier día me aburro de andar borrándotelas y me tomo el TransIBERIANO. MÁQUINA DE MIERDA. NO TENIH IDEA DE LO QUE SOY CAPAZ. TE VOY A PATEAR EL SAMOVAR HASTA QUE ME DÉ HIPO. Y DESPUÉS TE VOY A AGARRAR Y TE VOY A METER LA BALALAIKA EN EL MÁS PRECIADO DE TUS ORIFICIOS. ¡PATÁN! ¡MEQUETREFE! ¡BADULAQUE!
Tai adverti'o.

Eso sería.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Should I stay or should I go?

A ver, no, momento, acá hay un tipo que te hace el logo del gobierno de Chile en Word, en dos minutos y no te cobra los 10 millones. Se ve que hay gente que a esta hora no tiene nada mejor que hacer que reírse del gobierno de Chile.

http://www.youtube.com/watch?v=pEgsi-GCYIw


Ahora no sé si darles (a ustedes, no se hagan los giles) otra oportunidad de que me inviten a sus casas o no.

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Nos quedamos!

Tal como hay gente que dice acordarse de qué estaba haciendo cuando se enteró de la muerte de Kennedy, quiero que quede registro de que yo estaba preparando una ensalada de lechuga escarola con zanahoria rallada -rallada con la parte de hoyos grandes del rallador que le compré a un feriano el otro día, y que me dijo, el feriano, que había que usarlo, al rallador, lavarlo y SECARLO, y me repitió como tres veces SECARLO, hasta que yo parece que lo miré raro porque me aclaró "no porque después me vienen a reclamar que el rallador se les oxidó", y yo no le dije ni sí ni no, pero me dio mala espina, entonces pensé en no comprarle ninguna cuestión de rallador, pero después pensé en que quizás cuántas relaciones interpersonales con intercambio de fluidos corporales o sin él se habrían salvado si el usuario hubiera tomado la precaución de seguir estas sencillas instrucciones, así que le pagué los 500 pesos y me fui, y resulta que el feriano tenía razón porque el rallador está impecable y eso que ya lo he usado como dos veces-, estaba preparando una ensalada, decía, cuando me enteré de que este gobierno por fin ESTÁ HACIENDO LAS COSAS BIEN y me hizo caso y cambió el logo ese asqueroso que alguna vez denuncié por este mismo canal. Logotipo, isotipo, no sé bien cómo se llama el mono ese.
Así que, nada, no voy a ninguna parte, me quedo acá.
De todas maneras, aprovecho de agradecer con toda el alma a los millones y millones de personas de otras partes que honran  este humilde blog con su presencia; quienes, de manera totalmente desinteresada y haciendo gala de un altruismo a toda prueba, no me prestaron su casa.
Este gesto, que los retrata de cuerpo entero y sin ningún tipo de  cosas raras de esas que les hacen ahora a las imágenes, no lo olvidaré mientras viva. Cosa que me deja en una situación bastante inconfortable porque quedo debiéndoles un favor que no me hicieron, y además ya me queda poco espacio en la memoria y estoy tratando de recordar lo menos posible, de manera que apenas puedan -mañana mismo, ojalá- me encantaría que me pidieran cualquier cosa, pero entendámonos bien, cualquier cualquier cualquier cualquier cualquier cosa que necesiten ustedes me la piden y yo voy y no la hago.
No sé qué piensan ustedes, pero esta actitud me parece bastante sana de nuestras partes, y creo que de seguir así nuestra relación interpersonal in absentia puede crecer y fortalecerse.
Más todavía si tenemos la precaución de lavar y secar después de usar.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Elección democrática en la ANFP: Todo por el pueblo, pero sin el pueblo

Dios, por qué me has abandonado. ¡SEGOVIA Y PIÑERA JUNTOS SON INSUFRIBLES!

Cada día que pasa le hacen más cuesta arriba la vida a uno en este país, por la flauta.

Actualización:

http://www.youtube.com/watch?v=k1COcyvqSQM

jueves, 18 de noviembre de 2010

Extraterrestre



Estoy maravillada mirando las fotos del astronauta Douglas Wheelock.

Ya sé dónde quiero ir estas vacaciones.



viernes, 12 de noviembre de 2010

Twitter

Si no vuelvo más, es que me fui para allá porque yo soy mujer de una sola cosa de estas de ahora.

"Serías una estupenda tuitera" es un cumplido ante el que nadie con una brizna de vanidad puede evitar sucumbir.

jueves, 21 de octubre de 2010

Comida... ¡coMida!

Leo: "Este domingo se realiza la corrida Contra el Hambre".

Aparte de las connotaciones obscenas que alguna mente de alcantarilla pueda asignarle, acá hay un grave error de conceptos. Correr da más hambre.

¿Por qué mejor no hacen un desayuno?