viernes, 12 de noviembre de 2010

Es jodido el eufemismo

Esto me pasó ayer:

- Profe, en la obra de teatro que tenemos que escribir, ¿podemos decir "bastardo"?
- No,  cómo se te ocurre... tienes doce años, no puedes decir esas palabrotas. Usa una que no suene tan duro. "Amermelao", por ejemplo. O "pastel".
- Pero, tía, no puedo decir -apunta con dos dedos a un blanco imaginario- ¡Bang, bang! ¡MUERE, PASTEL!


Me reí hasta las lágrimas.

Twitter

Si no vuelvo más, es que me fui para allá porque yo soy mujer de una sola cosa de estas de ahora.

"Serías una estupenda tuitera" es un cumplido ante el que nadie con una brizna de vanidad puede evitar sucumbir.

Hemingway

A Hemingway no le gustaba su nombre.
A mí tampoco.

Por allá por la década del 20, cuando -si hemos de creerle a un escritor- Hemingway vivía en París y era muy pobre y muy feliz junto a Hadley (lo que no impidió que el maldito "fucking bastard" bastardo la abandonara con un hijo pequeño y cuando la cama todavìa estaba tibia, para ir a encamarse con otra; todo esto si continuamos en tren de creerle a un escritor, fucking bastard), en una oportunidad le apostó a unos tipos 10 dólares a que podía escribir un cuento íntegro en solamente seis palabras. Tuvieron que rendirse ante la evidencia y pagarle:
"Se venden zapatos de bebé. Sin uso."
(For sale: Baby shoes. Never worn.)

Sí. En castellano habría perdido.
(No faltará el traductor que salte diciendo, "vendo zapatos de bebé, sin usar", pero me gusta más como pasiva refleja, y si alguien tiene algún problema que hable conmigo. Además el blog es mío.)

Otra vez Hemingway andaba medio caído al litro y fue al baño. Pensó que estaba tirando la cadena del WC, pero era la cadena de un tragaluz que le cayó en la frente y le quedó una cicatriz para el resto de la vida.
Bebía para olvidarla.

Es viernes. Terminé de leer "París era una fiesta". No es cosa como para felicitarme, pero, a ver, ¿cuántos libros terminaste tú hoy?

Hora de un mojito a la salud de Hem.

Parece que "Hem" sí le gustaba.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Normas y principios

"Uno vive y necesariamente necesita jerarquizar virtudes, decir éstas son las virtudes que rescato en los demás y quisiera para mí, que respeto, que valoro. A mí el deporte me dio ese parámetro, yo aprendí por el deporte que la generosidad es mejor que la indiferencia; aprendí el valor de la significación del coraje; aprendí la importancia del esfuerzo y aprendí lo trascendente de la rebeldía. Son los tres o cuatro elementos con los que yo después traté de orientar mi vida. No necesariamente tienen que ser ellas las elegidas, pero sí es indispensable que uno sepa las virtudes alrededor de las cuales quiere vivir."  (Marcelo Bielsa, 2002)





Mientras los tibios hacemos cosas que dijimos que nunca haríamos, los blandengues eliminan normas y los duros se mantienen fieles a sus principios.
Hay gente pa' todo.

Ah, y los sensibles, lo que tienen que hacer, ahora más que nunca, es usarlo.
Por favor.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Fútbol

No diré ni una sola palabra respecto a la tesis que circula en torno a que la elección de presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional estaría siendo manipulada por Piñera para borrar del mapa futbolero al actual presidente y al entrenador de la Selección Nacional como una venganza personal a causa de que los mencionados no le hicieron las genuflexiones de rigor cuando fueron llevados (o invitados, no está clara esa parte) a la Casa de Gobierno al volver de Sudáfrica, porque es demasiado sórdido como para ser mentira y porque confirmaría que este país está siendo gobernado por un psicópata.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

París

...à vol d'oiseau la France est a douze mille kilomètres du Chili, ou si vous préférez à vingt heures d'avion, mais si vous prenez le bateau il vous faut seize jours de voyage.

Aaaaah, ¿dónde habrá quedado el librito con el que estudiaba francés en el liceo?
Terre et hommes, se llamaba.
¿Y el Orly, passport con Monsieur Pi San Li, Monsieur Papini y Monsieur Laffitte que era agent de police?

¿Alguien tiene alguna remota idea de lo que estoy hablando?

No, claro.

Todo es culpa del (suspiro) último post de Peter, que no es un pobre pintor portugués que pinta paredes por poca plata para pasear por París, sino un sueco a cuyo blog llegué gracias a Juan Blogger.

Con esa teoría de los seis grados de separación, ¿podré colocar un candadito en el Pont des Arts?

Ayer Mariel me contó que tiene un profesor que es socio de Rodrigo Hinzpeter, el ministro, que conoce a Piñera, y Piñera hizo tan buenas migas con Sarkozy...

lunes, 1 de noviembre de 2010

¡Arqueólogos encuentran fábula de Hisopo!

Fábula del pollito, la vaca y el gavilán

Caminaba cierto día -y por razones que nos resultan del todo desconocidas- un pollito a campo traviesa, cuando de pronto quiso Fortuna que acertara a sobrevolar el lugar, con una sincronía que ya quisiéramos para los taxis en día de lluvia, un soberbio gavilán con hambre de tres días.
Alertado el pollito por atávicos instintos, corrió a buscar refugio ante tan inminente peligro; no encontrando más amparo que una voluminosa vaca que, como mudo testigo, masticaba concienzudamente las briznas de planta herbácea de la familia de las leguminosas que aún persistían a pesar de que ese año había sido poco lluvioso.
Llegóse el pollito hasta la res, cobijose bajo la panza de esta última y confió en que el falconiforme no pudiera atraparlo.
Estaba en eso, confiando, cuando de pronto observó con espanto que la mole que lo albergaba se ponía en movimiento uniformemente acelerado, y, como los males nunca vienen de a uno, sintió que una sustancia pastosa y caliente -que más tarde decodificó como "materia fecal" u/o "bosta"- lo cubría de cuerpo entero
- ¡Pío, pío, pío!- se quejó el pollito con tristeza de tango una vez que logró asomar la cabeza fuera de la mierda; pero lo peor estaba ad portas: el gavilán -a quien los dioses habían distinguido con la Virtud de Saber Esperar el Momento Oportuno, y aparte con un ojo de lince- se abalanzó sobre el  pollito, lo atrapó, lo sacudió un poco para quitar el exceso de aderezo y se lo zampó de un bocado.

Moraleja:
Si bien es cierto que no hay que descartar que el que te brinda eventual amparo pueda, a la larga, cagarte; no es menos cierto que el que te sacare de la mierda pudiere o pudiese ser tu enemigo. No obstante, no albergues la menor duda en cuanto a que mientras te encontrares con el "agua" al cuello, lo más aconsejable es no decir ni pío. Last but not least, no todo lo que parece mierda lo es. Como el sushi. Que es pescado crudo.
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Este cuentito es más viejo que el hilo negro, lo sé, pero no por viejo lo vamos a jubilar.

Otra cosa; el otro día noté que la palabra "hisopo" ya pasó a los Cuarteles de Invierno. Resulta que siempre presto mi texto escolar a alguno de los pajaritos que no lo lleva a la clase (después tengo que andar haciendo malabares para recuperarlo, pero esa es otra historia), y uno de ellos, uno con mucha iniciativa -que es lo que hace falta en este país-, en el libro de Séptimo Básico, en una parte donde decía "hisopo", corrigió y escribió arriba "isótopo".