sábado, 3 de septiembre de 2011

¡Por mis barbas!

Bueno, salvo que a esta hora se encuentre en una isla solitaria, alejado de las vicisitudes de la vida y las pasiones mundanas, llevando una vida centrada en sus estados de conciencia y en contacto con la naturaleza -que es lo que sueña todo Libra que se respete, particularmente los nacidos el siete u ocho de octubre-, parece que el conductor de televisión Felipe Camiroaga se murió, y en este momento se encuentra alejado de las vicisitudes de la vida y las pasiones mundanas.
Al respecto, dos reflexiones:
I. Todo parece indicar que murió por rasurarse la barba un par de días antes.
O sea, nada más lejos de mi ánimo que decirles lo que tienen que hacer, pero ya saben: o le hacen caso a esas mujeres mariquitas con las que se relacionan ustedes y que se quejan de que las barbas pinchan, o me hacen caso a mí -que sin distinción de raza, nacionalidad ni credo, adoro a los hombres que se dejan barba, particularmente si se la lavan con champú, porque está hecha de pelo, y no tienen clonques adheridos a ella- y se mantienen vivos.

II. Así como César Vallejo dijo " me moriré en París" y se cumplió su vaticinio, resulta que hace dos meses Felipe Camiroaga tuiteó unos versos de Gonzalo Rojas (que se murió en Santiago) que dicen del aire soy, como todo mortal, del gran vuelo terrible y estoy aquí de paso a las estrellas. Y se cayó el avión en que iba a Juan Fernández, lugar paradisíaco al que la sensatez y la observación  de su pista de aterrizaje, diseñada por alguna mente enferma aficionada al coleccionismo de portaviones, indican  que hay que llegar por mar. Pero, escucha lo que te digo, BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA, en un acorazado alemán.

Todo lo anterior confirma que:
1) Hay un Servicio de Muerte a la Carta.
2) Si publicas en internet versos de poetas muertos, te mueres. Tarde o temprano, te mueres.

Yo lo único que pido es no morirme de a poco y que no me duela mucho.



jueves, 18 de agosto de 2011

Ministeriables


                                                           Muy bien, ¡APROBADO!                             


                                                    ¡EXCELENTE!, que pase el siguiente...


                                                    Genial... ¡NEXT!


                                         Maldición, Jaime. Estuviste tan cerca...


lunes, 15 de agosto de 2011

Declaración pública

Vengo en declarar que el jueves 11 de agosto de 2011, poco después de las 21:00 hrs., en dependencias del Edificio Corporativo de la Polla Chilena de Beneficencia -empresa de juegos de azar con uno de los nombres más desafortunados si no del mundo al menos de la parte de habla castellana-, ubicado en calle Compañía 1085, comuna de Santiago, Región Metropolitana, se llevó a cabo ante notario público el sorteo de LOTO correspondiente a la fecha, con un pozo histórico de 8 mil millones de pesos, que viene siendo algo así como, billetes más billetes menos, 16 millones de dólares, y tuvo un solo ganador, que vive en Quilpué, y que no soy yo, porque yo vivo en Santiago.

Así que tú, tú y tú, se perdieron 500 lucas.


FIN

jueves, 4 de agosto de 2011

Señora, desempolve su chancho eléctrico

Cuando le preguntaron a Einstein cómo iba a ser la Tercera Guerra Mundial, respondió que no sabía. Yo tampoco. Pero lo que sí sé es que los celulares los están haciendo cada vez más grandes y los computadores más chicos, así que va a llegar un día en que ambos se van a juntar, y entonces ¡KABOOM!
A partir de ahí nos vamos a comunicar telepáticamente, porque de un tiempo a esta parte veo mucha gente que dice "ay, sí, yo estaba pensando lo mismo".
Otra cosa que observo es que los celulares los están usando como radio a pilas, y ahí me dan ganas de agarrar palos y piedras.

F.U.C.K.

El colegio en el que trabajo tiene JEC y recibe beneficios de la ley SEP, así que andamos como locos porque este año se aplica SIMCE en 4° y en 8°. Aparte tengo que preparar a los IV°s que rinden PSU. Y como soy jefe de departamento, estamos redactando el PEI; y queremos incorporar -además del PLD- el PLSS en todos los cursos, incluyendo NB1 y NB2. Y tambien contratar externos que nos ayuden con los ANE.
Como si todo esto fuera poco, estoy a cargo del CRA, así que me van a mandar a hacer el curso de coordinador; curso del que casi quedo fuera porque la secretaria no había mandado mi RUT. Afortunadamente esto no pasó con los tres cursos que hice en las vacaciones. Ni con el que estoy haciendo ahora; que es un e-learning, pero igual me quita mucho tiempo porque hay que participar en los foros, cosa que no me causa ni pizca de gracia, porque si quisiera chatear entraría a solteros.cl, ¿no? Y de las PCC ni hablar, que de tanto preocuparme de los AE y de los IL a veces me olvido de los OFT. En cambio, los CMO los tengo súper presentes, eso sí.

O.K. Igual a veces siento que me estoy yendo un poquitito al carajo y eso es re fome, ¿cachai?

martes, 26 de julio de 2011

Atentado

Vengan para acá que quiero salvar al blog del terrorismo de derecha y del fundamentalismo cristiano, y del flagelo del alcohol y de las drogas. Vengan les digo, que les voy a presentar a Ailín.
Ailín tiene doce años y va a una escuela que atiende a "menores en riesgo social" (¿viste como le gusta a la gente el eufemismo?) de una comuna de la periferia, en un país que a costa de sangre, sudor y lágrimas y dictadura ha sabido escalar puestos hasta situarse en un lugar bastante encumbrado del ranking de países con la peor distribución del ingreso. Pero Ailín no sabe de dictadura, ni de distribución del ingreso, ni de eufemismos.
Hoy, en la clase de Lenguaje y Comunicación, Ailín aprendió que en los cuentos y novelas existe algo que se llama "ambiente", y que este coso llamada ambiente puede ser físico -una playa, la selva, la sala de clases, el zoológico, un submarino...-, psicológico -una atmósfera romántica, o de suspenso, terror, intriga, hastío o qué sé yo- y social -ricos, pobres, clase media, "cuicos", "flaites", marginales, etc.-.
Para comprobar que Ailín y sus cuarenta compañeritos habían entendido, la profesora (que es una bestia), les pidió que escribieran un cuento. Un cuento, ¿entiendes? Como si fuera cosa de llegar, agarrar y escribir un cuento. Por si fuera poco, la profesora (que es una bestia, no sé si ya lo dije), les puso una serie de condiciones. De partida les explicó que un cuento debe tener un inicio, un desarrollo y un final más o menos claro, pero siempre sorprendente; y personajes, y sobre todo los tres ambientes esos; y no hay que pensar que los lectores son deficientes mentales, aunque lo sean (no, no, ooooootros lectores), así que no hay que hacerles las cosas fáciles y explicarles todo, no, más bien hay que hacerles las cosas cuesta arriba, porque las cosas son cuesta arriba. Y de yapa la bestia profesora les pone una restricción. Una restricción a lo bestia: extensión má-xi-ma de tres renglones porque no tiene todo el día.
Y se pusieron manos a la obra literaria.
De a poco fueron saliendo historias. Y la Bestia gruñía "no, no, muy largo; métale tijera; pódelo", "no explique tanto, escriba para un lector inteligente, por ejemplo, yo", "eso no sorprende a nadie", y así.
Hasta que se acercó Ailín, con su cuaderno de forro rojo (como todo cuaderno de Lenguaje y Comunicación que se respete, desde tiempos inmemoriales), en el que había escrito lo siguiente:
En la playa un hombre romántico busca un amor de clase media.

Lloré. Les juro que lloré.
Pero lloré para dentro porque yo ante mis alumnos soy La Roca.


(Dedicado a esa pobre niña que no pudo más con el "riesgo social" y puso fin a su vida de manera más o menos voluntaria.)

jueves, 14 de julio de 2011

A los bifes

Al estimado lector que llegó a este humilde blog luego de preguntar "el bife chorizo argentino es nuestro querido lomo vetado?", le digo que la respuesta es la misma que cuando uno se pregunta "¿me quiere?".
O sea, la respuesta es NO.

Y mira que de eso yo sé un montón.