miércoles, 31 de marzo de 2010

¡Se acaba la polémica acerca de si los trasandinos son de allá o de acá!

Como todo el mundo sabe, hay argentinos que nos tienen mala. Una mala viva y coleando. Una mala activa, digamos; así que todos los veranos mandan su mejor filete a que se exhiba semidesnudo en nuestras playas para opacarnos, para minar nuestra autoestima, para pulverizarnos el amor propio, para destruirnos desde adentro; y todo con el beneplácito de nuestras autoridades, del Servicio Nacional de Turismo, de la Cámara de Comercio y a vista y paciencia de la OEA y de la ONU. El único que ha intentado poner coto a esta ignominia es un encantador webloguero semidesconocido, pero han sido rayas en el agua: vienen igual.

Hasta ahora nos la hemos bancado (¿viste?, ¿viste que tiene razón Fito Páez cuando habla de "aniquilación cultural"?) más o menos bien gracias a periódicas incursiones a territorio enemigo (léase Mendoza, Buenos Aires y Bariloche, particularmente); incursiones en las que a sangre y fuego nos hemos comido todo el bife chorizo, el sánguche de mondiola y la pizza con fainá que hemos podido; tanto así que según los últimos informes emanados de entidades competentes, los mencionados ya figuran como "especies en riesgo de extinción, o casi".
Y chaquetas de cuero. También nos traemos las chaquetas de cuero. Yo he visto chaquetas de cuero (camperas les dicen allá; evidenciando cierta incompetencia a la hora de poner nombres, porque campo, campo campo, campo con huasos y rodeo allá no hay) he visto chaquetas de cuero, repito aun a riesgo de sonar reiterativa pero por si el querido lector se perdió, chaquetas de cuero llo-ran-do de miedo en las vitrinas de calle Florida.
Yo, que no soy de fierro, mejor me traje un cinturón la última vez que fui porque no resistí ver ese deplorable espectáculo.

Lo cierto es que, con este tira y afloja, durante décadas hemos -ellos y nosotros- mantenido las fuerzas en un cierto equilibrio precario. Un Balancín Geofísico-Turisticopolítico-Gastronómico, si me permiten; si me permiten los geofísicos.

Peeeeeeero, me acabo de enterar de que el sueño argentino de "empujar la cordillera todos los días un poco" (sic) para que nos caigamos al mar ha llegado a su fin. ¡Ahora es un HECHO!
Y para peor un hecho irrefutable.
No hay nada peor que un "hecho irrefutable" y certificado por una universidad gringa, ¿sí o no?
Sí. No hay.

Y el hecho irrefutable es que los ARGENTINOS, en CONNIVENCIA con el TERREMOTO grado 8.8 ocurrido el 27 de febrero del año en curso, con la ANUENCIA de las PLACAS TECTÓNICAS y de la OEA y la ONU, ¡¡SE ESTÁN VINIENDO PARA ACÁ!!

Pero, y atención con esto, no es que digan "che, mirá pibe, ¿y si este finde nos vamos a dar una tavuel a Lechi, nos vamos, chabón?, ¿vistes?, digamoslón", no, NO ES ASÍ LA COSA. Cuando digo -y no lo digo yo, lo dicen los gringos- que SE ESTÁN VINIENDO PARA ACÁ, me refiero a que se vienen con TODO, con casas, con cosas, con gatos, ¡¡con el Jardín Botánico!!, con todos los Palermo nosécuánto, con los diseñadores, con los "restó", con el vino Toro Viejo, que una vez me traje una botella de Mendoza y menos mal que todavía no la abro porque supe de buena fuente que es tres tiritones, con... con... a ver... con qué más... ¡CON LOS MOSQUITOS DE MIÉRCALE!, y el dengue, y ese clima de porquería que tienen, con calor pegajoso y lluvia en verano, y tormentas eléctricas, y aparte son como 80 millones, y yo no sé dónde se irán a quedar porque en mi casa no hay más camas, y estoy acostumbrada a vivir sola, y tengo mis mañas, pocas pero tengo. Aparte, bueno, no sé si ya lo pensaron pero voy a estar en el fondo del Oceáno Pacífico, contándole historias al Kraken.
Así que bueno, ¡tsk!, si no hay nada que hacer, si no hay más remedio, willkommen, benvenuto cellini, umbingelelo.

Y se lo van a perder, ¿eh?
Dicen que los libra somos unos anfitriones tremendos.

martes, 30 de marzo de 2010

Séptimo Mandamiento

Si ustedes fueran ladrones -que no digo que lo sean; es un suponer- y entraran a mi casa, nunca encontrarían los lugares donde dejamos escondidos el notebook y la plata.

Mejor desistan.

lunes, 29 de marzo de 2010

Día del Joven Combatiente (2)

Leo en internet:

Medellín (Colombia), 27 mar (EFE).- Chile rompió hoy la marcha triunfal de Colombia en el patinaje de velocidad de los IX Juegos Suramericanos, al apropiarse de la medalla de oro en la prueba de 5.000 metros relevos masculinos en ruta.
Colombia, que hasta ese momento se había quedado con todos los oros (21) entregados en el Patinódromo 'María Luisa' Calle, de Medellín, incluso quedó fuera del podio en esta carrera, en la que Argentina ganó la medalla de plata y Ecuador la de bronce, relegando a los cafeteros al cuarto lugar.
Chile (Ricardo Verdugo, Braulio Reyes y Jorge Reyes) se hicieron con el oro en un tiempo de 6:41.882 minutos, mientras Argentina (Juan Araldi, Ezequiel Capellano y Guillermo Cervián) anotó 6:42.015 para adjudicarse la plata.



Me alegro por estos jóvenes que han tenido que combatir en otros frentes: el de la falta de apoyo, de auspicio, de plata en definitiva, y en el de la abundancia de desidia.

Día del Joven Combatiente


Aunque estudiábamos carreras distintas, conocí a Eduardo Vergara Toledo en los jardines del Pedagógico porque Castellano e Historia quedaban cerca, porque formábamos alianza con Pre Escolar para recibir a los mechones (en Historia estaban los ideólogos, Castellano "pelaba el ajo, carajo" y las niñitas cuicas de Pre Escolar... la verdad, nunca me quedó muy claro qué hacían las niñitas cuicas de Pre Escolar), porque él era alto y flaco, y fundamentalmente porque no tenía miedo de asomar la cabeza mientras todos los demás nos cagábamos de miedo cuando los pacos arrasaban el Pedagógico en esos primeros años de la década del 80.

La primera cuota del precio que te cobran por la valentía la pagó cuando lo echaron del Peda.

La segunda, con su hermano, en calle Miguel de Cervantes; por ahí cerca de Las Rejas y 5 de Abril.


Los antecedentes reunidos por esta Comisión, entre los que se cuentan los informes de autopsia, permiten afirmar que ambos hermanos murieron a causa de politraumatismo por balas y que el cuerpo de Rafael Vergara registra un disparo en la nuca a corta distancia, que fue el que en definitiva le causó la muerte.
La Comisión ha llegado a la convicción de que Rafael Vergara fue ejecutado por agentes estatales, estando ya herido y en poder de quienes lo mataron, en violación de sus derechos humanos. Respecto de su hermano, Eduardo Vergara, no pudiendo la Comisión determinar las circunstancias precisas en que se produjo el enfrentamiento ni la participación que él hubiera tenido, considera que pereció víctima de la situación de violencia política. (
Informe Rettig)


Eduardo tenía 20 años y Rafael 18.

jueves, 25 de marzo de 2010

Condoro N°3 y N°4 y N°5 y... ¡ESTO SE NOS FUE DE LAS MANOS!

Momento de nombrar gente en el cargo de gobernador de diferentes partes y hora de cumplir la promesa de trabajar con gente de ex-ce-len-cia; no como esos corruptos de la Concertación que tanto daño le hicieron al país.

Bien, ya están designados. ¡Ahora a agarrar la pala y a reconstruir la nación!

No, momento, momento, paren, paren, paren; resulta que acá nos avisan que uno de los gobernadores anduvo en unas cosas medio medio, un poco un poco raras con Colonia Dignidad, el "enclave germano" como le gustaba decir a la prensa; esos que abusaban de niños; esos que tenían a la gente como esclavos; esos que le prestaron ropa a Pinochet cuando quería hacer desaparecer gente, ésos, pues... ¡chuata!, ¡sáquenlo, saquenlo!... ehhhh, tenemos otro problema, jefe: hay como cinco gobernadores más que aparecen en el boletín comercial por fraude y estafa, que adeudan el pago de los beneficios sociales de sus trabajadore, que tienen juicios pendientes... calla, calla, ¿qué vamos a hacer ahora?... ya sé, ¿y si buscamos gente en los cuarteles?... excelente idea, patronio.
(Al otro día)
Listo, con el ex Comandante en Jefe del Ejército en la Subsecretaría de Defensa no nos pueden decir nada... igual andan hablando, jefe; dicen que recién hace 16 días que es "ex"... ah, pero en el boletín comercial no está, que se den con una piedra en el pecho... ya, pero en Defensa, el que está dando jugo es el Ministro; anda gritando a los cuatro vientos que hay una grave debilidad en la seguridad del país, que la falta de electricidad y comunicaciones casi nos paralizó, que podríamos ser presas fáciles si a alguien se le ocurre invadirnos... ¡eso anda diciendo ese huevón!... bueno, usted sabe como son los demócrata-cristianos; pero la buena noticia es que la moral de la gente está en alto, jefe: andan todos muertos de la risa porque el chiste del día es que usted vendió el "paquete".

miércoles, 24 de marzo de 2010

Condoro N°2: Déjà vu

A ver, tírame sinónimos de "reconstrucción":
Reedificación, restablecimiento, restauración, recuperación, reconstitución, reparación... Hmmmm... o sea que de haber, hay.

No quiero pecar de zahorí (ay, ahí la maté; pero es tan linda palabra; árabe debe ser), pero no me parece una mera casualidad que el plan con que el gobierno pretende paliar los efectos del terremoto se llame "de reconstrucción nacional", en circunstancias de que dicho nombre nos remite inevitablemente al año 1974, cuando con bombos y platillos Pinochet inició su "Proceso de Reconstrucción Nacional".

Y si fue una casualidad, digamos que fue una desafortun... Naaaaaaa, las casualidades no existen.


A propósito, no sé si saben, pero durante años (y hasta hoy) los partidarios de Pinochet le perdonaron los asesinatos, la tortura y todos los crímenes relacionados con la violación de derechos humanos bajo el argumento de que "algo habrán hecho"; pero cuando se supo que además de asesino era ladrón, vi en la tele a varios pinochetistas lamentándose amargamente por haber oído el Llamado de la Patria y haber depositado -en calidad de donación- sus anillos de matrimonio y las joyas de la abuela en las arcas de la Reconstrucción Nacional.
Habría pagado por ver eso. Y me lo dieron gratis.

Y si de joyas hablamos, hoy Piñera empezó a vender su chiche llamado LAN.
Digo "empezó" porque nosotros, los que no tenemos dónde caernos muertos, tenemos que entender que esas cosas no se venden de un día para otro.
Ésa y no otra es la razón por la que durante toda la campaña dijo que iba a vender todas sus acciones, y no las vendió. Y cuando ganó dijo que iba a vender antes de asumir el 11 de marzo, y tampoco. Pero ahora ya, ya, ya, ya, uuuhh, ooohh, aaahh, yaaaa empezó a vender.

Perdón, ¿a cuánto estamos?

Noooooo, jajajaja, ¡no,! precio no, ¡fecha!
Quiero saber cuántos días han pasado del 11 de marzo para acá.

Jajaja, qué risa. Ja.


En este momento están hablando en la tele de una cosa un poco como medio turbia con el pago de impuestos por esta venta; a ver, ssshhhhh... ... ... ... ... ... ... ... ... elu, elu... acá dicen algo de "elusión"... ¿eso qué cosa es?... averigüemos bien primero; no podemos andar repartiendo Condoros al reverendo lote porque se nos desvirtúa y después capaz que perdamos credibilidad. Te la quedo debiendo.

Ah, apuesto que al leer "condoro" pensaron que iba a hablar de que Piñera se equivocó en un solemne discurso y en vez de "maremoto" dijo "marepoto" (véase "chilenismos, poto").
O que otro día dijo: “Creemos que el terremoto nos va a significar una pérdida del producto nacional bruto, porque las empresas que están cerradas dejan de producir” (sic).
Pero se equivocaron.
Incluso los "condoros" tienen que tener cierto nivel, no jodamos.

My Big Fat Pandora Versus the Deathly Hallows Striking Back at... eeeeeehhhh... Reloaded

http://www.youtube.com/watch?v=LuBz0hwQGx0

domingo, 21 de marzo de 2010

Vientos de cambio

Ok, ok, ok, basta. Me cansé de ser la punta de lanza en la batalla contra la novedad, de encabezar el desfile el Día del Orgullo Reaccionario, de que éste sea un blog retrógrado. Así que sin pensarlo dos veces -o sea, sin apartarme ni un milímetro de la que ha sido mi línea de conducta los últimos 30 años- me lancé al vacío y agregué un par de cositas ahí al costado.

Tengo que reconocer -y dale con seguir el Código Ético que le (a mí) impide apartarse de su (de la mía) línea de conducta... No porque te concedo que por actuar a tontas y a locas de repente, por ahí, quien te dice, me he mandado alguna embarrada, pero después te reconozco; te reconozco todo- que queda bastante bien y que ahora podré llevar la vida sedentaria que siempre soñé: esas cositas me van a despertar cuando ustedes publiquen y no voy a tener que ir a mirar a cada rato.

Cualquier día les posteo desde un teléfono que capaz me compre.

Y después hacemos un break y nos tomamos un coffee.
El paper, ¿te llegó?
No porque hay que mejorar la gestión, socito.
E-fi-ca-cia.

¿O era eficiencia?
¿Cómo era?
¿Eficiencia o eficacia?
A ver, explícame de nuevo.
No, en serio.
Dale, explícame.

Ah, andai corto de tiempo...
Mira lo que son las cosas; yo, tiempo es lo que más tengo.

No, no, plata también, no me mirís a huevo, qué te pasa.

sábado, 20 de marzo de 2010

Algún día las máquinas dominarán al mundo: ¡En mi casa ya empezaron!

Y quiero dejar registro de que todo partió en el reloj del laptop.

En mi viejo computador yo cambiaba la hora cuando quería y si, y sólo si, yo quería.
En éste la hora se cambia sola.
¡Pero en este país postergaron el cambio de hora, loco!
¡Y si quiero adelantar el reloj, no puedo porque me pide una contraseña que yo no tengo!
¡Y cuando aparece por casa la pensionista que alguna vez fue mi hija y me acuerdo de decirle lo del reloj, y accede, y lo cambia, ¡esta cosa agarra y al rato se cambia sola otra vez!...!

Esto está provocando efectos devastadores en mi psiquis:
1. Comenzó la crisis del "nido vacío".
2. Dependo de mi hija.
3. Todavía no mando a reparar mi computador, y en él tengo fotos tan lindas.
4. Mi mente juega conmigo y me convence de que son las 2 de la mañana, así que me acuesto a las 3 y no alcanzo a dormir ni 4 horas.
5. Y me quedo dormida el día que tengo que ir a trabajar.
Creo que esto ya lo conté.

Ah, y también está el asunto de que las máquinas van a dominar al mundo y en mi casa ya empezaron.

Es fregado percibir que el Apocalipsis comenzó y tener que hacer como si nada.


Actualización:
¡Viste!
¡Viste lo que te digo!
Ahí dice que publiqué a las 09:47, pero en el reloj del velador dice que son las 11:03; en el de la radio, las 11:05; en mi reloj pulsera, las 11:00; y en el de la cocina, ¡las 07:20!

Ah, pero ése no cuenta porque no tiene pilas.




A propósito, si hay algún lector que resida en China, le agradecería me contactara para afinar detalles en cuanto a un negocio de importación de pilas (2).
Las AA estándar le quedan grandes al reloj de la cocina y odiaría tener que pensar que me cagaron cuando me lo vendieron.

miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Palo o azúcar?

Pregunto:
¿Qué método tengo que utilizar para convencer a un alumno adolescente que se acerca a mí turbado al final de la clase y que se declara Testigo de Jehová, de que lea nomás Cartas del diablo a su sobrino -obra que acabo de mencionar en la Lista de lecturas complementarias o-bli-ga-to-rias del año lectivo- porque no es un libro satánico?

Cosas malas

Lo peor de trabajar un día sí y otro no, es que el día que te toca trabajar despiertes 28 minutos antes de la hora de entrada; y el día que no, a las 06:15 y no te duermas más.



Ah, y no tener uno de esos relojes que te despiertan con un martillazo en la cabeza.

Y que los taxis cobren tan caro por una carrera tan corta.

Y que no pasen.

Y que cuando pasen, vayan con gente atrás.

Y estas cosas que me pasan a mí nomás.

Un cachito de oscuridad

http://www.youtube.com/watch?v=Mgm3uTiLL4o


Aparte don Claroscuro y doña Conquista toda la vida se han llevado bien, ¿no?







lunes, 15 de marzo de 2010

Are you kidding me?

- ¿Qué vendes?

Me preguntó una niñita desconocida que jugaba en el jardín, cuando pasé -cansada, ofuscada, muerta de hambre, sed, calor y cargada de libros- frente a su casa.





No si a mí hasta las sandías me salen sin pepas.






Ah, no, un momento, enano; la estaba mirando al revés.




¿Qué habrá sido de los collares de pepas de sandía que hacíamos con mis primas en el campo?

sábado, 13 de marzo de 2010

Grandes preguntas de la humanidad

¿Por qué mi perro cuando era joven comía alimento perruno de $450 y ahora que está viejito, el perla no come si no es $1.170?


¿Por qué insisto, durante varios nanosegundos, en atornillar la tapa del termo al frasco que uso como azucarero?


¿Cómo le dicen en Brasil a "dormir cucharita"?

Ah, ésta la sé; la aprendí en el blog de Allan Sieber: dormir de conchinha.

jueves, 11 de marzo de 2010

Plan HAARP, las pelotas... ¡es el Anticristo!

Y ya tenemos las primeras imágenes del cambio de mando en Chile:

- Quién me manda a venir a meterme al tercer mundo, ¡joder!


- Tranqui, tranqui, no va a pasar nada.
- ¿O sea que no me voy a salvar del pago de las pensiones de alimentos?

- Yyyyyyy... sonamos...




Aclaro que yo no las tomé.
Estaba muy ocupada supervisando la evacuación de un colegio, disculpen.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La asombrosa historia de la palabra "condoro"; de como con la FIFA no se fifa y otras cosas dignas de ser posteadas

Me consulta un lector acerca del origen de la expresión "condoro" y, nemine discrepante, procederé a contestar su inquietud en esta entrada.
En un primer instante pensé en contestarle en el sitio destinado a los comentarios, pero seamos serios, una explicación NO es un comentario.
Y tampoco quiero que se me acuse de andar inflando artificialmente el número de comentarios; hay que estar en todas.

Su pregunta, estimado señor, me obliga a remontarme en el tiempo y a recordar el más vergonzoso episodio de la Historia del Fútbol Chileno.
(No es el Affaire Zamorano - Kenita Larraín; es otro.)

Corría el año 1989 y el arquero estrella de la época era Roberto Rojas, "El Cóndor".
Quiero creer que el apodo se debía a que a los fanáticos del balompié nacional les parecía que volaba cada vez que atajaba un gol.
Y aparte estamos cerca de la Cordillera de los Andes; de hecho el macizo andino es -si hemos de creerle a los comentaristas deportivos- un "imponente telón de fondo" del Estadio Nacional; reducto señero, buque insignia de las justas deportivas que por estos días está siendo remodelado y no tengo claro si van a conservar la cordillera o prescindirán de ella.
Como sea, llamarle "Águila Calva" habría sido no sólo un desacierto, sino además habría revelado un absoluto desconocimiento de la fauna autóctona por parte de la hinchada futbolera.
Si se me permite una digresión, es curiosa la tendencia zoológica que al parecer obsesiona a quienes ponen apodos, motes, alias, sobrenombres o remoquetes a los arqueros.
Así, de buenas a primeras, me viene a la memoria el soviético-ruso Lev Ivanovich Yashin, quien fuera reconocido por unos -los rusos- como el Mejor Deportista Ruso del Siglo XX, y por otros, lisa y llanamente como el Mejor Arquero de Todo el Mundo y de Todos los Tiempos (de todos los tiempos en que ha habido fútbol, valga la aclaración), y a quien llamaban "la Araña Negra". Por su afición al tejido, imagino.
También me viene a la cabeza "El Sapo" Livingstone, pero no quiero creer ni imaginar nada. Además podría aburrir al auditorio si me interno en este apodo.
Y tampoco me han preguntado por él, sino por "condoro"; no apartemos los ojos de nuestro objetivo.
Eeeeehhh, momento, tengo que ir a leer arriba porque me perdí un poco.

Ah, ya, estábamos en lo del Cóndor Rojas.
En 1989, decíamos, la Selección Chilena se enfrentaba a su homóloga brasileña ni más ni menos que en el Estadio Maracaná. Quizás a esto se deba que el tristemente célebre episodio que relataré a continuación sea conocido en Chile como "el maracanazo". Que es otro, no el de Uruguay en 1950.
Cuando contra todo pronóstico desfavorable para los brasileños, Chile perdía 1 -0, Rosemery Mello Nascimento Barcelos da Silva (24, brasileña, casada) lanzó una bengala que justo justo miren lo que son las cosas fue a parar a la cancha.
Y ahí comenzó a escribirse la leyenda.
Vimos -un tanto perplejos, hay que reconocerlo- al Cóndor Rojas revolcarse en el suelo con grandes aspavientos de dolor y un corte en la frente, a los jugadores chilenos correr a ver qué pasaba, a Patricio Yáñez manufacturar su célebre "pato yáñez" (ver 0:56) frente a los espectadores, y, luego de unos minutos, a todo el equipo chileno retirarse in-dig-na-do de la cancha por carecer de la mínimas condiciones de seguridad para que se continuara con el partido.
No quiero ser acusada de tener ansias de protagonismo, pero no necesité ser un corresponsal argentino-que-tomó-una-foto-donde-se-veía-que-la-bengala-cayó-como-a-un-metro-de-distancia, ni estar en el lugar de los hechos para darme cuenta de que ahí había algo raro.
Y así nomás era.

Epílogo

Roberto "Cóndor" Rojas fue encontrado culpable de haber hecho un corte en su frente con una hoja de afeitar que llevaba oculta en un guante (o en la manga, no me acuerdo tanto), lo que constituyó el agravante de premeditación, y fue condenado a NUNCA MÁS pisar una cancha de fútbol.
Lo aministiaron el 2000 y, hasta donde sé, hace unos años que es preparador en un equipo de Brasil.

El equipo chileno no fue al Mundial de Italia '90. Ni al de Estados Unidos '94. A Francia '98 sí, y hay gente que todavía está pagando los pasajes.

Rosemery Mello Nascimento Barcelos da Silva, "a Fogueteira", posó para Revista Playboy, ganó un montón de plata, se divorció, se farreó la plata y ahora atiende una verdulería.

Por paragoge -metaplasmo que consiste en agregar un fonema, generalmente una vocal, al final de un vocablo-, la palabra "cóndor" devino en "condoro" y pasó a designar eufemísticamente a lo que antes se llamaba simplemente "una cagada".
Úsase en la expresión "mandarse un condoro".


De nada.
Para eso estamos.

Condoro N°1: Nuevo logotipo del Gobierno de Chile

Yo entiendo que a la gente de la derecha el buen gusto y la capacidad de combinar cosas se les atrofió por culpa de usar todos el mismo pantaloncito beige y la misma camisita celeste los últimos 30 años, y también que decirle al Emperador Sebastián Piñera que va desnudo debe ser fregado; pero alguien tiene que hacer la pega sucia, así que se lo voy a decir yo.
De manera trasparente, leal, honesta...

Tatán, aparte de feo, el nuevo logo, ¡NO JUNTA NI PEGAAAAAAA!






Inauguramos de esta forma una nueva sección en la que llevaremos la cuenta de los condoros, las metidas de pata, los desaguisados del gerente.

Por el bien del país, esperamos tener poco para publicar.

Porque a mí lo que me mueve es el bien país.

Te lo digo de manera franca, directa, trasparente...

http://www.youtube.com/watch?v=SlZvUlHuoAk

martes, 9 de marzo de 2010

¡Hip!

¿Hayp algop másp patéticop quelp hipop?

(Seguramente, pero apuesto que no pensarías eso si estuvieras en mediop deunp ataquep.

Ah, y para quitarle el hipo a un lactante hay que ponerle un pedacito de papel de diario -con letras- mojado con saliva en el medio de la frente.

Sí, cuando me lo dijeron yo también pensé "¡cómo voy a creer semejante huevada!", pero una madre desesperada está dispuesta a hacer cualquier cosa por su retoño. Incluso a poner en ridículo al mismo.

Ojo que tiene que ser CON letras.)

domingo, 7 de marzo de 2010

Ver-güen-za

Como era de esperar -yo lo esperaba-, en la campaña "Chile ayuda a Chile" no se reunieron 15.000 millones de pesos, sino 30.212 millones y fracción. Poco más de 55 millones de dólares, si los números no me engañan. El 5.5% del patrimonio declarado por Sebastián Piñera, si él no nos engaña.

Casi me suicido a lo bonzo frente al televisor mientras los grupos que manejan el país hacían donaciones de 1.000, 1.500 y hasta 2.700 millones de pesos, muertos de la risa. Al fin y al cabo durante los últimos 37 años han expoliado a los chilenos con la anuencia de la dictadura militar, primero, y de los cuatro gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia, después.

Y mañana será otro día. Y el lunes seguirán desviando el pago de impuestos, pagando salarios miserables a sus empleados subcontratados y metiendo la mano al bolsillo a la manga de pelotudos que somos sus clientes.

Al final mira por donde vino a salir el "chorreo", el "rebalse", el "goteo" o como quieran llamar a esa falaz teoría económica que, en este país Campeón Mundial de la Desigualdad en la Repartición de la Torta, hace como veinte años nos viene diciendo que un día los ricos se van a cansar de ser tan tan tan ricos y van a regalar plata.

Lo siento tanto. Me duele tanto.
A ver con cuánta plata van a devolver la vida a las personas que la perdieron por culpa de negligentes que no hicieron bien su trabajo. Con cuánto se le va a pasar la pena al abuelo que perdió a su nieto en el Archipiélago Juan Fernández porque no había un miserable plan de emergencia que les avisara del maremoto. Cuántos "palos verdes" le van a dar al padre que hoy, ocho días después del terremoto, sigue llamando a su hijo día y noche para ver si le contesta desde debajo de las toneladas de escombros de un edificio mal construido.

Me violenta ver a la gente aplaudiendo porque juntaron toda esa plata. Me crispa ver tanta casa embanderada.

Maldita sea.
Por qué tendré que ser tan amarga.

sábado, 6 de marzo de 2010

Se recibe lavado ajeno



Me prometí dejar de sorprenderme con estas cosas, pero me fallé.
No me prometí no subirlas al blog, así que ahí como que recupero un poco la confianza en mí misma, tomo aire y paso a compartir mis impresiones.
Lo que me asombra -al punto de hacerme olvidar mis promesas; ya, ya no le echen más leña al fuego- es el impresionante y descarado lavado de imagen que realizan las empresas cuando enarbolan la bandera de la solidaridad. Si yo fuera una blasfema de porquería, hasta podría pensar que hay gente que le tira un billete a Dios con tal de que haya catástrofes.
(Pero no, no creo.
Un dios corrupto es más de lo que podría soportar.
Sería como volver a la Antigüedad Clásica.
Y ya sabemos cómo terminó el Imperio Romano.
Bueno, lo sabemos más o menos; tampoco nos la vamos a dar de intelectuales.
Yo lo que sé, lo vi en la serie que mencioné a la pasada el otro día.)
Y Chile es fértil provincia en materia de catástrofes.
Justo ahora nos estamos irguiendo, levantando -a propósito, ¿Viagra mandaron?... no porque estaría bueno; hay que repoblar el territorio y con tanta réplica cuesta concentrarse; una ayudita andaría bien- de un terremoto que nos puso en el mapa y consiguió que este blog tuviera 30 comentarios por primera vez en la vida.
(Y última, espero.
Al final es cierto que dan mucho trabajo los comentarios.
Para empezar, hay que leerlos.
Ahora te entiendo, flaco; pensé que eran exageraciones tuyas.
Es muy loco todo. Puse foto hasta de mis calzones para que comentaran, y nada; pero bastó un terremoto 8.8 y un link, y vienen, y me dan su apoyo, y me emocionan y esas cosas, pero pasó el terremoto, ¡y no volvieron más!. La verdad no los entiendo. Parece que son de esa gente que se junta para los velorios nomás. Y todavía nadie me dice para qué hace uno esto de los blogs.)
Y bueno, estábamos en eso -recogiendo cosas que se cayeron, recibiendo a la Hillary Clinton, echándonos la culpa unos a otros, que la Armada, que la ONEMI, que tienen que rodar cabezas, que bueno ya, pero primero mandemos agua al sur, que sí pero están los caminos cortados, que mándalos por aire, so pedazo de pelotudo, que qué me va a hacer caso a mí la FACH si a la presidenta la tuvieron esperando como 6 horas por un helicóptero, que bah, ¿le estarán guardando el combustible a Piñera?, y todo eso- cuando los medios, los vilipendiados medios dijeron "oye, ¿y si hacemos una campaña", "bueno", se contestaron, y desde anoche estamos con todos los canales transmitiendo una tele-maratón con el objetivo de juntar 15 mil millones de pesos. Que no pienso hacer el cálculo en moneda extranjera, pero por si te interesa el dólar está como a $540.
"Chile ayuda a Chile", se llama (desde los aluviones del 80 y tantos que sobrevive el nombre).
Aunque uno tenga una piedra en lugar de corazón, es imposible sustraerse a este tipo de campañas.
En mi caso particular, porque mi vecina pone la tele bien fuerte y grita y aplaude y se junta la familia y toman y comen y, y, y... y en qué estuve que no le pegué el par de sopapos la noche del terremoto.
Así que a ratos prendo la tele para no quedar tan colgada cuando después comenten.
Y ahí me asombro con los rostros, las figuras ancla, los viejos cracks y el ceremonial de las empresas que con entregar unos milloncejos -equivalentes a una campaña publicitaria, o menos, creo yo- consiguen que nadie se acuerde de que el resto del año nos enferman, dañan a nuestros niños, nos estafan, incurren en prácticas monopólicas y todo ese rosario de iniquidades. En fin, supongo que no hay otra manera de reconstruir.
Aunque yo no sé si oí o soñé que había una sola manera de hacer las cosas: la correcta.

jueves, 4 de marzo de 2010

Me encantaría

Hay gente a quien le encanta hacer cosas y otra a quien le gustaría ser gato de chalet.
Los que nacimos en la especie -y el hábitat- equivocado, debemos batallar día a día con nuestra naturaleza -que tiende a la inacción- para poder llevarnos más o menos bien (nunca se consigue algo mejor que eso) con los que hacen cosas: los gestores.
Los gestores suelen pensar que los gatos de chalet son flojos; los gatos de chalet pensamos que hay algo turbio en el comportamiento de los gestores: alguna voz interior quieren acallar con tanta acción y tanto proyecto.
Es así como cada día resulta ser un verdadero calvario para los gatos de chalet. Desde que abrimos los ojos cada mañana -y ya abrirlos es un trabajo- debemos enfrentarnos a la fatigosa tarea de hacer cosas para que los gestores no acaben encerrándonos en un lugar donde nos practiquen electroshocks o lobotomías (si sólo nos encerraran en una habitación acolchada, no estaría nada mal; eso ellos lo saben), y es un verdadero calvario (esto ya lo dije).
Levantarse, preparar el desayuno, ducharse (¡encima nos obligan a "oler bien"!), ir a trabajar (¡trabajar!), tener proyectos, llevarlos a cabo, y así; suma y sigue.
Con el tiempo uno acaba acostumbrándose.
No, mentira; nunca nos acostumbramos; es sólo que hacer todo a regañadientes es más trabajoso todavía.
Entonces que no te induzca a error el ver a un gato de chalet cantando mientras cocina, o silbando mientras conduce su automóvil. No es que lo disfrute realmente (aunque a veces la ilusión es tal, que hasta él o ella cree que es así), es una táctica de supervivencia.
Hasta ahí vamos más o menos bien. Logramos, se podría decir, ser un tanto aceptados socialmente. Pero hay situaciones en que la ilusión se rompe y nuestra verdadera naturaleza -ésa que se ha mantenido agazapada cual felino, obvio- se manifiesta arqueando el lomo, erizando los pelos, lanzando manotaz... no, no, no; mucho trabajo; me cansé de sólo imaginarlo: se manifiesta con un maullido destemplado, nada más.
Por ejemplo, un gato de chalet cocina, y cocina rico (cosa que a los gestores les revienta, porque como siempre andan haciendo muchas cosas, a veces se les quema el arroz, se les pegan los fideos -algunos inventan triquiñuelas como agregar aceite al agua, pero están mal-, o no tienen paciencia para esperar que la mermelada dé punto), sirve la mesa, come, conversa, sonríe, cuenta anécdotas interesantes (porque, a diferencia de los gestores, nosotros no "hacemos" cosas; a nosotros nos "pasan" cosas), retira los platos, los lleva a la cocina, los lava... y hasta ahí nomás llegamos. La presencia de ánimo se nos agota antes de secarlos y guardarlos ordenadamente en la alacena. Se quedan a un costado del lavaplatos hasta que hay que ocuparlos otra vez, y la cocina nunca está -a los ojos de un gestor- totalmente ordenada. Asunto que cobra particular importancia cuando la suegra de uno es gestora. O la mamá. O la cuñada. O la esposa. O la vecina de la esquina, que tiene la casa tan impecable que ya ni voy a verla; porque cuando iba, al volver a la mía me venía como depresión.
Lo mismo ocurre cuando cortamos el pasto del jardín; recogerlo y meterlo en bolsas es un suplicio. Y es complicado conseguir que los basureros se lo lleven si no está debidamente empaquetado.
O cuando planchamos la ropa.
O sea, ya la lavamos (o colaboramos con el lavarropa poniéndola dentro, echando detergente y todo eso), la planchamos, la apilamos en montoncitos... y nunca nos alcanza como para distribuir los montoncitos en cada cajón y en cada parte del clóset. Y ahí se quedan los montoncitos. Hasta que empiezan a arrugarse, los tontos, arruinando todo el esfuerzo que uno hizo.
Y aquí es donde quería llegar.
Quiero algo.
Por primera vez en mucho mucho mucho tiempo, quiero algo.
Tanto, que ya hasta empezaba a preocuparme.
No fuera que hubiese alcanzado una especie de estado zen, o algo así.
¿Mi vecina me mostró el auto que para Navidad le regaló el marido?
Bostezo.
¿Una amiga me invita al mall en temporada de liquidaciones?
Uy, no puedo.
¿Se rompen cosas en la casa y hay que reponerlas?
Ajá. Menos cosas que limpiar.
Etcétera.
Y lo que quiero me pone muy contenta ya con el sólo hecho de quererlo, porque demuestra que soy humana y no el bicho raro que algunos piensan; y además me haría la vida más fácil; no como un auto o un celular, que te dan puros problemas, y que pienso que la gente los tiene única y exclusivamente para poder quejarse de ellos en sus blogs.
En fin, lo que quiero tener -y que si saben dónde se puede comprar, les agradecería me contaran- es esa máquina que, cada vez que termina un mes, sin que nadie se lo pida, así de motu proprio habría dicho mi profesor de latín, te agarra todas las entradas que publicaste en el blog el mes anterior y te las archiva en el lugar que corresponde.
A ver si me puede dar una manito con los platos, el pasto y la ropa planchada.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Lo material se recupera

No, no, si estoy bien... en serio.
Con un estrés post traumático que me incita a publicar compulsivamente y a comentar lo que me pongan por delante, pero estoy bien.

Ahora, si quieren ayudar...

http://sp.rian.ru/onlinenews/20100303/125323337.html




Actualización:
A ver, un momento... yo siempre he funcionado así; o sea, no entiendo.
Parece que el estrés post traumático me está haciendo trampa.

Porque algo tengo que tener, no me digan que no.


Campaña A Favor De La Autocensura

http://4.bp.blogspot.com/_3MH8UjUHOLc/SpRQytFHJrI/AAAAAAAAKUA/ioMBEo74xG8/s1600-h/gadgets_01.jpg

Razonamiento lógico

Chile.
Madrugada del 27 de febrero de 2010.
Terremoto grado 8.8, Escala de Richter.
Algunos edificios de reciente construcción sufren daños irreparables y otros resisten perfectamente.
¿Por qué?












- Oye, güeón, ¿no serán muy delgados estos fierritos?
- ¡Tsk!, dale nomás. No preguntís güevás. Están bien así.
- ¿Y si hay un terremoto grado 8.8, pongámosle?
- ¡Jajaja! Tai puro güeveando. Mire que va a haber un terremoto tan heavy... Además si hay uno, acá no queda ni una güevá en pie, así que pasamos piola.




martes, 2 de marzo de 2010

Péinate que llegaron las visitas

Ah, no. Esto es lo mismo que cuando uno acaba de parir y pasa todo el tiempo dándole papa a la guagua, sacándole chanchitos y mudándola, y la casa está hecha un despelote y uno ni se ha duchado y anda con unas ojeras como para peinárselas detrás de la oreja; entonces, precisamente entonces, justo llegan las visitas con los regalos. Y hay que hacerles los honores que dicta el protocolo y partir a la cocina a preparar unos sánguches de lo que haya. Aparte de poner buena cara cuando uno acaba de pasar por semejante trance.
Resulta que no contentos con mandar cosas, ahora vienen Hillary Clinton y Alan García y se les ocurre traerlas personalmente. Lo único que falta es que después salgan pelando porque no los atendieron bien y la guagua era fea.
Por qué no mandan los regalos y vienen otro día, digo yo.

lunes, 1 de marzo de 2010

¡Primeras medidas después de la catástrofe!

Mientras el gobierno debate si hay que aceptar la ayuda que nos están ofreciendo (si no, pecamos de soberbios; si sí, aaaaaahhh, entonces tan tan desarrollados no éramos, ¿viste cómo es la gente?), los medios empiezan a pensar si ya será hora de reflotar el "Chile ayuda a Chile", y la gente no sabe si ajusticiar por su propia mano en la plaza pública a los saqueadores o sumarse a ellos y agenciarse un plasma, en mi casa hicimos una reunión de emergencia y tras breve conciliábulo -porque yo tenía que ir a una reunión de trabajo y mi hija quería seguir durmiendo- hemos llegado a las siguientes conclusiones:

1. De ahora en adelante evitaremos a toda costa comprar cosas que se quiebren. Esta medida se llamará Ley del Cenicero, y se funda en que yo antes compraba de esos ceniceros de vidrio, bien mononos, pero que tenían el inconveniente de que se rompían. Cansada de esta situación, un buen día compré un cenicero de acero inoxidable y santo remedio. No es muy lindo que digamos, pero cuando realicen mi ritual funerario, sin duda el cenicero estará entre los objetos que me acompañen al más allá.

2. Propuse que en vez de vasos de vidrio usáramos cachos de toro, de ésos que usan los huasos del Club Gil Letelier para hacer el brindis con chicha que da inicio a la Parada Militar en Fiestas Patrias, pero mi hija vetó la medida porque podríamos tener a Greenpeace echándonos la puerta abajo cualquier día de estos. A renglón seguido, dijo que mejor hiciéramos como los vikingos y usáramos cráneos. No tenemos muchos enemigos, pero tampoco necesitamos tantos vasos, así que fue aprobada la moción. A falta de otra mejor.

Yo sabía que nada bueno iba salir de tanta polera negra y esas bandas que escucha.